UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Juan Antonio Morillo Ruiz asegura que el verdadero problema que tiene el sector estriba en que los consumidores no saben distinguir entre las diferentes calidades del

El experto en aceite de oliva Juan Antonio Morillo Ruiz ha asegurado hoy que un aceite de oliva que cueste menos de cuatro euros no puede ser virgen extra, aunque así lo ponga en el etiquetado del envase. “Si recolectas un fruto y lo exprimes adecuadamente, normalmente tendrás un buen zumo. Y eso es virgen extra. Pero cuando se empieza a ahorrar costes, que es lo que se suele hacer en las grandes superficies porque hay una guerra de precios brutal, utilizan el aceite de oliva como gancho para que la gente acabe comprando otros productos. Sin embargo, el resultado es que el aceite no es virgen extra, aunque lo ponga en la etiqueta. Porque duros a pesetas es imposible”.

Morillo ha realizado estas declaraciones en el curso ‘La cata del aceite de oliva virgen. Cultura y maridaje’, del que es coordinador y que se está celebrando en el marco de los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona. Según ha comentado, se puede asumir que todavía falte mucho camino por recorrer para que el consumidor final sepa distinguir un aceite de otro, pero lo que no se puede hacer es engañar al consumidor.

“Por ello, los que nos dedicamos a hacer aceites de oliva virgen extra de calidad estamos indignados por estos hechos, porque se puede vender un aceite barato, pero que se comercialice con otra denominación, para eso está el aceite de oliva virgen o el aceite de oliva que no ha podido alcanzar la categoría de virgen, habiéndose tenido que refinar. Pero lo que no se puede hacer es prostituir el virgen extra, porque eso es imposible”, afirma Juan Antonio Morillo.

El sector del aceite de oliva, como todos los sectores, ha sufrido la crisis. El efecto más inmediato, según ha explicado, ha sido la caída del consumo por la falta de poder adquisitivo o restricciones de compra. “Aunque todo el mundo suele tener una garrafa de aceite de oliva en su casa, no suele ser de virgen extra, que es el que está compuesto por zumos naturales y buenos de una aceituna, que se disfrutan en el olor y el sabor.

Muy poca gente dispone de 2 ó 3 botellitas de virgen extra de distintas variedades”, asegura. Pero, a su entender, el verdadero problema que tiene el sector es que la gente no sabe distinguir las diferentes calidades de los aceites. Según diversos estudios oficiales que ha relatado, el 51% de los andaluces no sabe diferenciar entre un aceite bueno, regular o un aceite malo, con lo cual siempre se corre el riesgo de adquirir un producto malo.

Para que el consumidor sepa si está comprando un buen aceite, recomienda seguir la lógica y no adquirir un producto por debajo de los 4 euros. “En nuestro curso vamos a catar 45 aceites, muchos de los cuales han sido elegidos al azar, y de todos ellos, el único que es virgen extra y es muy barato es uno a 4,46 euros el litro. Un producto que sea muy barato y que sea a la vez muy bueno, es imposible”.

Aparte de eso, también considera conveniente prestar atención a las cualidades del aceite. “Cuando echamos el aceite en una tostada y por su temperatura se empiezan a desprender sus aromas, si los olores que nos ofrece ese aceite nos recuerda a alguna fruta, verdura, hierba o algo fresco, estamos ante un . Pero si nos recuerda a alguna fruta muy pasada, a tierra, humedad, suelo o incluso a vinagre, es que la aceituna no está buena”, concluye.