Entrevista a José Antonio Moreiro González, por Daniel Lumbreras Martínez

Catedrático de Biblioteconomía y Documentación. Recientemente ha sido galardonado con la Medalla al Mérito Académico otorgado por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la más antigua de América.

Moreiro ha sido anteriormente profesor de la UNED (1982-1986), la Complutense (1986-1989) y la Universidad de Murcia (1989-1991). Su carrera está centrada en el análisis de contenido documental, los vocabularios semánticos, la teoría documental y el mercado laboral del sector.

Ha sido Director del Colegio Mayor “Rafael Méndez” de la Universidad de Murcia (1990-1991) En la Universidad Carlos III de Madrid ha ocupado diversos cargos de gestión: Director del Departamento de Biblioteconomía y Documentación (1992-2000) y Decano de la Facultad de Humanidades, Comunicación y Documentación (2002-2010). En la actualidad es Defensor universitario desde abril del 2012.

¿Cómo un doctor en Historia termina siendo profesor de Biblioteconomía?

Pues porque hace no mucho tiempo no existían los estudios reglados en Biblioteconomía y Documentación. De modo que los profesores más veteranos provenimos de diferentes áreas del conocimiento, sin olvidar que el origen académico de la Biblioteconomía puede situarse en los estudios bibliográficos y en las técnicas auxiliares de la historia.

¿Se ve como profesor emérito?

Primero hay que llegar hasta allí, segundo que no nos obliguen las circunstancias a ser eméritos forzados, a prorrogar la vida activa más allá de lo razonable. No se sabe qué puede ocurrir con los cambios que están llegando rápidos y convulsos a las condiciones de jubilación. Pero si se llega en plenitud, es una buena vía para seguir dejando la experiencia al servicio de la universidad.

Ha sido Director de Departamento y Decano, ¿aspira a ser Rector?

Pues no.

¿Alguna vez han perjudicado sus cargos de gestión su actividad académica?

La gestión es también una actividad académica, un compromiso con la universidad. Desde luego que la producción e intensidad investigadora desciende, pues la gestión resta muchas horas de dedicación a las otras funciones, al tiempo que dispersa la atención y acumula cansancio para dedicarte a la investigación con el frescor que requiere.

¿Qué función tiene un documentalista en la sociedad del conocimiento?

En la sociedad del conocimiento el documentalista está obligado a trabajar con un profundo conocimiento de las nuevas tecnologías. Su principal misión es poner orden y hacer accesible la información que circula por la red. Sin olvidarse de anteriores funciones, ahora tiene que ser competente para analizar, controlar, seleccionar, gestionar información y darle valor añadido siempre empleando herramientas y criterios profesionales. Esto significa conocer y manejar las herramientas tecnológicas que sirven para gestionar la información y estar al día de su evolución.

¿Se ampliará después de la crisis el mercado de los graduados en Información y Documentación?

Creo que el mercado de trabajo es ya muy amplio y variado, pues pueden trabajar en cualquier tipo de entidad y en cualquier sector productivo. El problema son las condiciones de trabajo y de salario. A veces parece que esta crisis no va a tener final, al tratarse más de un cambio radical en las condiciones sociales y laborales que de un periodo de grandes dificultades cuya superación permitiría volver al estado anterior.

¿Qué diferencia hay entre enseñar a distancia y de manera presencial?

Son muchas las diferencias, tanto de carácter económico y organizativo como de eficiencia. Se puede enfocar también desde la perspectiva del alumno o desde la del profesor. En este último caso la enseñanza a distancia lleva a atender a los alumnos de forma más personalizada. El profesor actúa más como orientador a la par que la información se trasmite básicamente desde los materiales didácticos de carácter escrito o visual. Por ello hay que preparar esos materiales, las sesiones, el cronograma del curso, el seguimiento y la evaluación de forma muy detallada y ajustada a las necesidades de los estudiantes. Desde luego, hay que estar convencido de que cada alumno marca su propio ritmo en el proceso de aprendizaje.

La UNED acaba de tener elecciones ¿A qué retos se enfrenta el próximo Rector, Alejandro Tiana?

Sin duda a hacer de la UNED una verdadera universidad a distancia del siglo XXI, apoyándose en las ventajas de la virtualidad a la que ha entrado con más demora de lo previsible. Tiene que aprovechar su capacidad de organización multicentro para seguir presente y activa en lugares donde, por su medio, se garantiza la igualdad de oportunidades a la hora de acceder a la educación superior, pues llega a estudiantes con independencia de su situación familiar y geográfica o de su condición personal o económica. Si ese potencial inmenso lo refuerza con una decidida apuesta por el e-learning, capaz de arrastrar la actividad de todos sus integrantes, no hay duda de que continuará el éxito que su modelo de enseñanza ha tenido. Supone formar al profesorado especialmente para el empleo de las herramientas y materiales propios de la enseñanza virtual y familiarizar a los alumnos con el empleo de las TIC.

Según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros de 2012, en España lee libros el 63 % de la población. ¿A qué se debe que la cifra sea tan baja?

Creo que esa porcentaje es superior al que aparecía en barómetros anteriores. Luego estamos de enhorabuena. No tengo la sensación de que se lea menos en el proceso de aprendizaje y de la formación universitaria que en los países próximos. Cierto es que si tenemos un fracaso escolar superior al de nuestros vecinos es difícil que los hábitos de lectura (que comprenden también la lectura en pantalla) se adquieran en la juventud y se mantengan a lo largo de la vida para quienes resulten afectados por ese revés. Otra consideración merece la lectura como ocio que está alejada de los objetivos de muchos ciudadanos simplemente por su manera de acceder, o de no intentarlo, a la cultura.

El presidente del Gobierno anunció que la Biblioteca Nacional contará con una ley propia. ¿Qué incluiría en ese texto?

Pues creo que va por el camino de dotarla de un estatuto específico, lo que supone mayor agilidad y capacidad de gestión de su presupuesto y de su personal, considerando incluso la posibilidad de obtener ingresos propios. Sin duda habría que hacer énfasis en todo cuanto tenga que ver con la Biblioteca Nacional como centro depositario de la historia cultural y de la creación intelectual española.

Usted es un visitante habitual al otro lado del Atlántico. ¿Qué podemos aprender de Perú y Brasil en Documentación?

Son dos modelos de países distintos en cuanto a la impartición universitaria de las titulaciones y en cuanto a la organización profesional. Brasil es un país con muchos centros de docencia universitaria y con un sistema de actuación coordinado por Colegios profesionales. Perú ha apostado muy fuerte por alcanzar una docencia de calidad y una estructuración de la actividad profesional más pautada. Ambos nos muestran como una aspiración el apoyo que están dando a la formación y actualización de los conocimientos por parte del profesorado.

¿Qué puede hacer un defensor universitario ante el drama de un estudiante que no puede pagar la matrícula?

Sin duda intentar encontrar soluciones dentro de la universidad. Se trata de generar una opinión en las autoridades universitarias que faciliten alguna solución, aunque no sea total. Es un caso que desgraciadamente se ha dado en estos tiempos y la universidad ha buscado caminos y ha ofrecido vías alternativas muy positivas.

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