UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El documento es el fruto de más de treinta años de colaboración entre profesores de la Universidad de Extremadura y de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea

El Mapa Geológico de Extremadura, publicado ahora por el Servicio Editorial de la UPV/EHU, es un estudio realizado en el marco del Convenio de Colaboración entre la Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura y la Universidad de Extremadura (UEX), con la participación de investigadores de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea. El Mapa Geológico de Extremadura sintetiza las investigaciones geológicas realizadas por los equipos de la UEX y la UPV/EHU durante los últimos 30 años.

Los trabajos realizados en los proyectos GEODE de Badajoz y Cáceres han permitido la realización de un mapa geológico continuo congruente que simplifica la geología, permite una correlación general de los materiales y establece un marco de evolución paleogeográfica más sencillo y comprensible. Con la publicación del Mapa Geológico de Extremadura se pone punto y seguido a una etapa de más de treinta años de colaboración entre profesores de la Universidad de Extremadura y de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, que han trabajado sobre el terreno para corregir y explicar errores en anteriores estudios geológicos de esta zona.

Existe la idea bastante generalizada de que es difícil plantear un corte general completo de la Zona de Ossa-Morena (ZOM) y la Zona Centro Ibérica (ZCI), ya que en ocasiones resulta complicado conectar las estructuras parciales reconocidas, que suelen quedar interrumpidas por el conjunto de grandes fallas (desgarres) tardihercínicas. Sin embargo, esto no es exactamente cierto, como lo pone de manifiesto el que los anticlinales y sinclinales tardíos toman el relevo unos de otros. Toda la aparente complicación, especialmente en el borde septentrional de Extremadura, es debida a que a uno y otro lado de dichas fallas es frecuente pasar a su vez del zócalo a la cobertera y viceversa, lo que provoca la aparente complejidad de la ZOM, y que llevó en su momento a plantear un esquema geológico en dominios. Hoy en día empieza a comprenderse la estructura de la ZOM, una vez que se han establecido secuencias generales que permiten conectar las estructuras previas a las grandes fallas de desgarre.

“Quizás el tema más controvertido, y todavía no resuelto -según explica Luis Eguiluz del Departamento de Geodinámica de la UPV/EHU-, es el de la edad de muchas de las estructuras que, en muchas interpretaciones, son imputadas de forma exclusiva a la orogenia varisca. Las cartografías realizadas, así como las dataciones de muchos cuerpos plutónicos permiten comprobar que, muchas de las estructuras que afectan a los materiales precámbricos son cadomienses y quedan cortadas por granitos del Cámbrico”.

La mayor parte de los materiales pre-ordovícicos de la ZCI en la Comunidad extremeña están compartimentados en dos sectores, cuya diferenciación se inicia durante la Orogenia Cadomiense, con un umbral al este (Sector de La Siberia-Los Ibores) y un surco al oeste (Sector de Cáceres). El registro Ediacárico-Cámbrico Inferior presenta diferencias para cada uno de los sectores, que además muestran distintas relaciones con los materiales del Ediacárico-Cámbrico, pudiendo observarse en algunas aéreas del Sector de La Siberia-Los Ibores una discordancia angular, mientras que en el de Cáceres siempre es progresiva.

Según los investigadores que han participado en este trabajo, se puede afirmar, sin lugar a dudas, que una de las características geológicas más relevantes de la Comunidad Autónoma de Extremadura es la abundante cantidad de cuerpos plutónicos que afloran a lo largo de toda su geografía. “El emplazamiento y desarrollo de estos cuerpos tuvo lugar en relación con los ciclos orogénicos Cadomiense y Hercínico, es decir, desde el Neoproterozoico terminal hasta el Pérmico, por lo que sus características composicionales y estructurales son muy variadas”, explican.

Por otro lado, existe mucha desigualdad en la información (cartográfica, estructural, geoquímica, isotópica) de los distintos plutones, por lo que su agrupación en unidades cartográficas de tipologías específicas, bajo una descripción particular, puede resultar difícil y motivo de controversia. Asumiendo la dificultad que conlleva esta tarea, para realizar la adscripción cartográfica de los numerosos plutones que afloran en un área tan extensa y geológicamente compleja como Extremadura a unidades cartográficas concretas, y describir éstas en una memoria, se ha adoptado una metodología sencilla, que evite denominaciones largas, pero que a su vez es rigurosa y contempla, además de las particularidades petrológicas y estructurales de los distintos plutones, el marco geodinámico en el que se emplazaron. Con esta estrategia se pretende ubicar a la persona interesada en la evolución tectono-magmática de este complejo segmento del Macizo Ibérico.

Los materiales más antiguos reconocidos son rocas ígneas plutónicas, volcánicas y volcanodetríticas cuyas características petrológicas y geoquímicas permiten relacionarlas con la formación y desarrollo de un arco volcánico situado, posiblemente, sobre corteza oceánica, pero relativamente próximo al margen continental de Gondwana. Estas rocas corresponden mayoritariamente a los dioritoides y rocas básicas de la alineación San Pedro de Mérida-Montoro con un rango temporal que podría oscilar entre los 600 y 560 millones de años.