UNIVERSIDAD DE ALICANTE

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Alicante, señala que una forma sintética de (), el principal componente activo de la , ha mostrado tener fuertes efectos en la conservación de la vista en ratas que padecían una autosómica dominante, enfermedad que se hereda de nacimiento, y que hace que los fotorreceptores de la retina mueran con el tiempo, lo que provoca la pérdida severa de la visión y .

Los resultados de esta investigación publicados en la revista Experimental Eye Research, muestran como una molécula conocida como HU210 , ingrediente activo más potente de la marihuana, administrada a ratas que padecían esta enfermedad, aumentó un 40 por cien las filas de fotorreceptores y un 70 por cien la sensibilidad retiniana. “El tratamiento, además, favorece la protección de las conexiones entre los fotorreceptores y otras células de la retina”, explica , coordinador del grupo de investigación de la Universidad de Alicante “Neurobiología del sistema visual y terapia de enfermedades neurodegenerativas.

Ya que la molécula HU210 es 100 veces más potente que el THC, será necesario investigar más y formular el HU210 en gotas para su uso como tratamiento tópico de enfermedades retinianas, ya que la administración sistémica de esta molécula no es factible por los efectos secundarios adversos que tiene este compuesto. Dado que el HU210 es muchísimo más potente que el THC, el uso de este último o el consumo de marihuana, no parece que pueda tener una acción neuroprotectora en la retina.

Otros estudios de esta sustancia, HU210, han mostrado gran eficiencia en relación con la protección de células neurales en varias enfermedades cerebrales y neurológicas, incluyendo el ictus isquémico, Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. “Los derivados de la marihuana, también llamados cannabinoides, pueden, además, reducir la presión intraocular que puede desembocar en glaucoma, una enfermedad que causa daño al nervio óptico pudiendo causar la pérdida de la visión”, añade Nicolás Cuenca.

El Dr. Cuenca apunta, además, que se deben llevar a cabo más investigaciones con HU210 antes de que se pueda ser evaluado como posible terapia retiniana en humanos.