UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Tesis sobre “Comparatismo e interculturalidad entre Bélgica y el País Vasco (1880-1936)”

Una tesis doctoral de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea investiga las relaciones interculturales entre el País Vasco y Bélgica, y llama a reescribir la historia literaria desde lo intercultural. Se trata de una tesis sobre Literatura Comparada, de nuevo paradigma, lo cual constituye una novedad importante en el ámbito de la investigación universitaria de la UPV/EHU.

La tesis ‘Comparatismo e interculturalidad entre Bélgica y el País Vasco (1880-1936)’, defendida en la Facultad de Letras de la UPV/EHU por Frederik Verbeke, ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude por unanimidad de un tribunal compuesto por José María Fernández, de la Universidad de Oviedo, que ha actuado como presidente, María Leire Ruiz de Zarobe y Rosa de Diego, de la UPV/EHU, y Fernando Cabo y Antón Figueroa, de la Universidad de Santiago de Compostela. La investigación analiza algunos intercambios que se produjeron entre el País Vasco y Bélgica a finales del siglo XIX y principios del XX, defiende que las investigaciones sobre relaciones interculturales entre sociedades multilingües y ‘periféricas’ pueden aportar una visión nueva a la literatura, y llama a hacer más visibles las dinámicas interculturales en la historiografía literaria.

Esta tesis doctoral ha sido dirigida por Jesús Camarero, profesor doctor en el Departamento de Filología Francesa de la UPV/EHU, y por Jon Kortazar, profesor doctor de Literatura Vasca en esta universidad.

Comparatismo e interculturalidad

Si los estudios literarios internacionales suelen dedicar poco espacio a las sociedades multilingües y ‘periféricas’ y aún menos a los intercambios entre ellas, esta tesis las considera como un interesante punto de partida. A pesar de la experiencia en la que nos ha sumergido la sociedad actual, con dinámicas interculturales siempre más intensas y visibles, los Estados-naciones siguen empeñados en conservar e institucionalizar identidades culturales sedentarias, homogéneas y estáticas y el paradigma que hace coincidir de antemano una lengua, una literatura y una nación continúa marcando todavía muchos discursos. Las sociedades multilingües y ‘periféricas’, sin embargo, llevan a romper con ese paradigma y a reconocer la complejidad, la heterogeneidad y la pluralidad de toda sociedad y cultura. Por otro lado, las investigaciones en literatura comparada se suelen fijar sobre todo en las relaciones entre las grandes literaturas dominantes o, a veces, entre una ‘periferia’ y el centro que le domina, pero prestan mucho menos atención a las relaciones entre ‘periferias’.

Esta tesis se centra en las dinámicas interculturales que se han producido entre el País Vasco y Bélgica a finales del siglo XIX y principios del XX. No es un estudio exhaustivo, sólo se dedica a unos pocos casos concretos, pero representativos de la pluralidad y de la heterogeneidad del País Vasco y protagonizados por importantes agentes socioculturales. El trabajo ha querido así empezar a dibujar el mapa de las relaciones interculturales entre ‘periferias’ y, sobre todo, demostrar el interés de una investigación centrada en lo intercultural para ofrecer una visión nueva y distinta de obras y autores cuya dimensión intercultural ha sido silenciada u olvidada por la historiografía tradicional. “En vez de dejar las dinámicas interculturales en un segundo plano, la presente tesis las lleva a un primer plano y las convierte en el eje central de la investigación”, afirma Frederik Verbeke.

En la investigación se han revelado algunas facetas desconocidas o poco conocidas de Miguel de Unamuno: su interés por las ‘periferias’ europeas, su relación con las letras neerlandesas, su estancia en Bruselas, sus intercambios epistolares (inéditos) con agentes socioculturales de Bélgica y de los Países Bajos, las relaciones intertextuales entre su obra literaria y las literaturas francófona y flamenca de Bélgica (Maeterlinck, Gezelle…), así como su peculiar uso de la imagen de las romerías de Teniers en la construcción discursiva de las identidades vasca y/o española. Se han analizado las dinámicas interculturales que se han producido en torno al pintor Darío de Regoyos y el poeta Émile Verhaeren, contextualizando algunas obras atípicas que Regoyos había realizado durante su estancia en Bélgica, explorando las numerosas relaciones entre las notas de viaje de Verhaeren y su poesía, el intertexto, la traducción y la recepción de la España negra, así como el interés de los cenáculos artísticos de Bilbao por la otra poesía de Verhaeren a través de los murales de Aurelio Arteta y la poesía de Ramón de Basterra. A todo esto hay que añadir, entre otras cosas, la traducción al euskera de Hendrik Conscience y su doble función – en la construcción de una identidad vasca y en la creación de un nuevo repertorio literario -, así como algunos otros ejemplos en los que las referencias a Flandes desempeñan un papel en la narrativa de las identidades.

Más allá de los casos concretos, la tesis destila también algunas reflexiones más generales sobre las dinámicas interculturales entre ‘periferias’. Así, por ejemplo, se han podido distinguir diferentes formas de relacionarse con el ‘otro’ y de materializar la dinámica intercultural, y se ha podido constatar que la interculturalidad no lleva necesariamente a un mejor conocimiento entre las culturas que entren en contacto. Se ha observado también que tras la dinámica entre dos ‘periferias’ se esconden a menudo redes mucho más complejas. Varios de los intercambios entre Bélgica y el País Vasco parecían, a primera vista, haberse producido de forma directa entre dos territorios ‘periféricos’ que buscaban salir de la sombra que proyectaban sobre ellos los grandes sistemas. La gran paradoja es, sin embargo, que muchos de esos intercambios se produjeron pasando de alguna u otra forma por los centros de las grandes culturas dominantes, como París, de las que precisamente buscaban diferenciarse.

A la vista de las complejas redes intertextuales e interculturales, autores como Miguel de Unamuno o artistas como Darío de Regoyos y tantos otros no se merecen ser ‘encerrados’ exclusivamente en una historia nacional, regida por una visión decimonónica que hace coincidir una lengua, una nación y una literatura. Deberían también, y sobre todo, ocupar un lugar central en una historia intercultural, en una historia cuyos protagonistas son agentes interculturales que se mueven constantemente entre diversos sistemas culturales, en espacios interculturales. Dar visibilidad a la interculturalidad invita al lector a pensar acerca de los otros, a descubrir otras culturas y otros territorios, y a establecer conexiones. Haciendo visibles las dinámicas interculturales, se puede ayudar a cultivar un espíritu de diálogo capaz de aprehender mejor los entretejidos que configuran nuestras sociedades, a apreciar la heterogeneidad y complejidad de toda sociedad y cultura, y a entender las diferencias de las voces literarias del mundo, a protegerlas y a amarlas.

El autor

Frederik Verbeke (Gante, 1975) se licenció en Filología Románica por la Universidad de Gante. Realizó parte de sus estudios en la Universidad de Trento (Italia), avalado por una beca Erasmus. Después de realizar un curso de doctorado en la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, disfrutó de una beca predoctoral del Gobierno Vasco y realizó varias estancias de investigación en las universidades de Lovaina y de la Sorbonne (París). Entre 2005 y 2013, trabajó como traductor y periodista para EITB, donde fue el responsable de la versión francesa del portal de noticias de eitb.com.