UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Profesionales del sector analizan en la Universidad de Navarra las amplias posibilidades laborales fuera de España

En lo que va de año el Reino Unido ha ofrecido cerca de 2.500 puestos de trabajo para y matronas, según datos del Servicio Nacional de Salud de ese país (NHS). El aumento masivo de estas ofertas podría incluso llegar a las 15.000 propuestas anuales para trabajar en Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Por este motivo la Facultad de Enfermería de la Universidad de Navarra ha organizado una sesión sobre salidas profesionales en el extranjero, enmarcadas dentro de las Jornadas para el desarrollo académico y profesional.

“Fuera hay trabajo” es lo que más se oyó en la sesión moderada por la profesora Agurtzane Mújika, quien remarcó la oportunidad de desarrollo profesional y personal que supone emigrar. Sobre ello insistieron las otras enfermeras componentes de la mesa, antiguas alumnas que decidieron traspasar la frontera: María Pérez Arenaza al Reino Unido, Sandra Schimmel a EEUU y Cristina Labiano a Francia. La otra ponente fue Teresa Fernández de Mesa, directora de la Agencia Enfermeras FM, una empresa de servicios orientada a enfermeras y matronas españolas que desean trabajar en el país británico.

Con la iniciativa de esta sesión, la Universidad de Navarra evidencia la necesaria vertiente internacional que ha adquirido la profesión de Enfermería. Precisamente para reforzar este perfil, la Facultad de Enfermería cuenta con el International Nursing Program, un itinerario académico donde el estudiante completa su formación realizando prácticas en centros como la University of Pennsylvania o la Birmingham City University.

Conocer el idioma y planificar la burocracia

Las ponentes coincidieron en que irse al extranjero es una experiencia muy recomendable pero, como señaló María Pérez de Arenaza, para la que “hay que estar preparado”. Para ello recomiendan conocer el idioma y planificar la burocracia de cada país.

Sobre la lengua extranjera, Pérez Arenaza insistió en que conocer el idioma es fundamental para desenvolverse en el trabajo: “La enfermera tiene que sentirse cómoda con el idioma por las responsabilidades que adquiere”. Esta misma idea respalda Cristina Labiano para quien, superada la barrera del idioma, la oportunidad de irse al extranjero reporta “un contrato laboral, experiencia profesional y desarrollo personal”.

Las gestiones administrativas son el otro obstáculo y Teresa Fernández de Mesa se dedica a ayudar a solventarlo. Tramitar el número de colegiado de cada país, traducir los certificados de títulos o establecer entrevistas son algunas de estas gestiones. Pensarlas con antelación, subraya Sandra Schimmel, “ahorra muchos esfuerzos ya que puede pasar hasta un año para completar toda la documentación oficial”.