UNIVERSIDAD DE LEÓN

Vinculado en su origen con la Facultad de Veterinaria, lleva 40 años en su actual emplazamiento, y cuenta en el presente curso con 54 residentes.

El Colegio Mayor San Isidoro celebra mañana su septuagésimo aniversario, con un solemne acto académico que dará comienzo a las 12,30 horas en el Paraninfo del Centro de Idiomas de la Universidad de León (Jardín de San Francisco s/n), en el que pronunciará una conferencia el profesor Vicente González Eguren, titulada “Vivencias y convivencias en el Colegio Mayor San Isidoro”, en la que sin duda tendrán cabida anécdotas de los años que pasó allí mientras realizaba sus estudios universitarios.

El acto pone el broche de oro al intenso programa de actividades que se ha desarrollado a lo largo de la presente semana, que ha contemplado desde competiciones de padel, futbolín y diversos juegos de mesa, hasta degustación de productos gastronómicos de diversos lugares de España, (que fueron aportados por los propios colegiales), catas de cervezas o conferencias sobre nutrición.

Al término de la conferencia de Vicente González Eguren, se impondrán las Insignias de Plata del colegio a Gabriel Eiroa de la Corte, Gorka Garde Inchausti y Roberto Silván García, así como la Beca de Colegial Mayor a Jaume Sabater Tous. A continuación intervendrán el Director del CM San Isidoro, Pablo Gutiérrez Rodríguez, el Vicerrector de Estudiantes de la ULE, José Manuel Gonzalo, y cerrará el acto el Rector, José Angel Hermida. La jornada concluirá con una cena y baile de gala que tendrá lugar en el Hotel Conde Luna.

VINCULADO EN SU ORIGEN A LA FACULTAD DE VETERINARIA

La historia del Colegio Mayor se remonta al curso 1946-47, cuando comenzó a funcionar en su primera sede, en un edificio situado entre las calles República Argentina y Santa Nonia, bajo el patrocinio e impulso de la Facultad de Veterinaria. Años después se trasladaría a la calle Cascalería, en el Barrio Húmedo, y finalmente pasó a su actual emplazamiento, que fue inaugurado hace 40 años, concretamente el 28 de febrero de 1974. Desde entonces se han realizado varias obras y remodelaciones, tanto en las habitaciones, como en las instalaciones comunes.

Entre las fechas destacadas podemos reseñar el año 2001, que es cuando entró la primera mujer (hasta ese momento era un colegio masculino). Su número ha ido aumentando de forma paulatina, y en la actualidad se trata de un colegio mixto, con una distribución por sexo igualitaria. En el curso actual, y sobre un total de 54 colegiales, hay 14 chicas (26%).

En el caso de la dirección, son quince las personas que han ocupado el puesto en estos 70 años, empezando por J. Ferrero López (1946-1962), hasta el actual, Pablo Gutiérrez Rodríguez, que lleva desempeñando las funciones desde el año 2007. La única mujer al frente del CM San Isidoro ha sido Mª José Pérez Álvarez, entre los años 2004-2007.

En España, y de acuerdo con los datos del Consejo de Colegios Mayores, existen 125, con 17.000 estudiantes de 37 universidades, en 30 ciudades diferentes, que realizan más de 2.000 actividades anuales.

Por el Colegio Mayor San Isidoro han pasado personas tan conocidas como Carlos López Riesco, anterior alcalde de Ponferrada, Pedro Cañón Fernández (ASAJA León), Adolfo Delibes de Castro (destacado naturalista e hijo del gran escritor Miguel Delibes), el eurodiputado Francisco Sosa Wagner, o el Director del Instituto Confucio de la ULE, Juan José Lanero. Este último, que también se ocupó entre los años 1998-2004 de la dirección del colegio, explica que “el espíritu colegial es la negación del egoísmo, del egocentrismo, del exclusivismo, de la superioridad, de la chulería. El colegial, -añade- llega para formarse al colegio, fortaleciendo sus cualidades humanas y su sensibilidad comunitaria. Esa formación social y humana es progresiva y ascendente. Y sobre todo, – concluye- imprime carácter, un carácter indeleble”.

En la misma línea se expresa el actual director, Pablo Gutiérrez Rodríguez, que afirma que “no conozco a ningún colegial que no guarde buen recuerdo de su estancia en el San Isidoro”. Aunque recientemente este tipo de residencias atravesó un periodo de dificultades, que incluso llegaron a poner en peligro su propia continuidad, el director estima que “el futuro de estas especiales residencias debe de basarse en la credibilidad que en el desarrollo de su actividad sea capaz de transmitir a la comunidad universitaria y a la sociedad en general”.

En la Ley Orgánica de Universidades se expone que “Los colegios mayores son centros universitarios que, integrados en la Universidad, proporcionan residencia a los estudiantes y promueven la formación cultural y científica de los residentes, proyectando su actividad al servicio de la comunidad universitaria”. Son, en definitiva, concluye Pablo Gutiérrez, “una forma diferente de vivir la universidad”.

Vicente González Eguren, hoy profesor de la ULE, ingresó en el colegio mayor San Isidoro en 1977, y permaneció allí hasta el año 1988. “Más de una década de formación y aprendizaje, -explica- de ilusiones, de sueños y de esperanzas compartidas. Ayudé todo lo que pude, pero sin duda fue mucho más lo que recibí y estoy orgulloso de haber contribuido, en la medida de mis posibilidades , a que el San Isidoro continúe presente en la memoria personal y humana de varias generaciones de españoles que pasaron por sus dependencias, entre los que con todo orgullo me cuento”.

Mañana, en la festividad del 70 aniversario, González Eguren tendrá ocasión de recordar esa década vivida en el San Isidoro, y también hablará de un tema polémico, las novatadas que eran frecuentes años atrás, que en su opinión “hay que distinguirlas de las salvajadas”. A este respecto, entiende que podían tener el “sentido purificador de bajar los humos a algún despistado, o ayudarnos a reconocer nuestras insignificancia frente al inabordable mundo universitario”. “En cualquier caso, -afirma- siempre han de respetar la intimidad y la dignidad personal”.