UNIVERSIDAD DE NAVARRA

-Expertos académicos y representantes del Gobierno de Navarra debatieron el “” en la Universidad de Navarra

Con ocasión de la mesa redonda celebrada en la Universidad de Navarra sobre “Derecho a la salud”, María Cristina Agudo, jefa del Servicio de Prestaciones Farmacéuticas del Departamento de Salud del Gobierno de Navarra, afirmó que “con la implantación del copago, el consumo de medicamentos no financiados cayó de un 30% a un 50% entre 2012 y 2013”. Agudo mostró los resultados de un informe que el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra ha llevado a cabo sobre el impacto del copago en la Comunidad Foral durante su primer año de implantación. De los datos destacó la “bajada de 30 millones de euros del gasto farmacéutico entre 2012 y 2013”, y que están estudiando el posible impacto en la salud.

En la mesa redonda también participó Íñigo Alli, consejero de Políticas Sociales del Gobierno de Navarra; y los profesores de la Universidad de Navarra Antonio Pardo (Educación Médica y Bioética) y Ángel Ruiz de Apodaca (Derecho Administrativo). José López Guzmán, también profesor de Humanidades Farmacéuticas, moderó la sesión.

Más de 200 personas asistieron al encuentro organizado por el Aula de Farmacia Práctica de la Facultad de Farmacia en el que, además del copago, se debatió sobre qué se entiende hoy por salud, “un concepto impregnado de aspectos subjetivos, que se convierte en algo distinto para cada sujeto”, según López Guzmán. Una polémica de la que surgen cuestiones como la “calidad de vida”, la “medicalización” o el paso de contemplar el “derecho a la asistencia sanitara” como un “derecho a la salud”.

Medicalización, asistencia y derechos

De la mano del copago, cuya finalidad es “el uso racional de los medicamentos”, María Cristina Agudo aprovechó también para citar un problema que afecta a la sociedad actual: la medicalización, es decir, tratar como enfermedad problemas no médicos, con su consecuente consumo de medicamentos. Según la responsable del Servicio de Prestaciones Farmacéuticas, “para los críticos de la medicalización a la que está sometida la sociedad, ya no hay una persona sana, sino que es un enfermo sin identificar”.

Por otro lado, para cuidar al enfermo identificado, Antonio Pardo, experto en Educación Médica y Bioética, apuntó que “lo primario para el médico es su deber de atender”, para lo que recalcó que el diálogo con el paciente es fundamental: “Uno debe plantearse cómo vive esa persona”. Al respecto matizó que en salud “la justicia no es para todos lo mismo, sino para todos distinto según su estilo de vida”.

La otra cara de la salud son los derechos. Para profundizar en ello Ángel Ruiz de Apodaca, profesor de Derecho Administrativo, citó el artículo 43 de la Constitución Española que reconoce el derecho a la protección de la salud, un abanico de prestaciones que el experto agrupó en “los derechos a ser tratado como persona y los derechos al tratamiento sanitario”. Sobre la aplicación de las leyes, el consejero Íñigo Allí, planteó a los asistentes, a través del método del caso, un ejercicio sobre cómo Navarra, en virtud de su régimen foral, puede complementar en materia sanitaria las normas aprobadas por el Estado.