UNIVERSIDAD DE BARCELONA

· Esta patología es una enfermedad rara que causa macroencefalia, deterioro progresivo de la función motora, ataxia y retraso mental en las personas afectadas

Algunos tipos de leucodistrofias, que son enfermedades hereditarias neurodegenerativas de la mielina, se caracterizan por la presencia de vacuolas en las láminas de mielina que aíslan los axones del sistema nervioso central. La leucoencefalopatía megalencefálica (), causada por mutaciones en los genes 1 y GlialCAM, es una enfermedad rara que cursa con aparición de este tipo de vacuolas, y de momento no existe ningún tratamiento para los afectados.

Un nuevo estudio internacional publicado en la revista Nature Communications estableceque la disfunción del canal de cloruro CLC-2 está implicada en la aparición de vacuolas en la mielina. La nueva investigación está liderada por los investigadores Raúl Estévez, profesor del Departamento de Ciencias Fisiológicas II del campus Ciencias de la Salud de Bellvitge de la UB y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER); Thomas J. Jentsch, del Instituto Leibniz de Farmacología Molecular (FMP-MDC, Berlín) y Virginia Nunes, profesora de Genética de la UB, investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y también miembro del CIBERER.

La nueva investigación se basa en el desarrollo de modelos en ratón que reproducen esta enfermedad, la cual provoca macroencefalia, deterioro progresivo de la función motora y ataxia en humanos. El estudio de estos modelos revela que las proteínas MCL1 y GlialCAM son importantes para la localización y regulación del canal de cloruro CLC-2 en la glía, y constata definitivamente la implicación de dicho canal en la enfermedad.

Esta relación entre el canal iónico CLC-2 y la proteína MLC se había propuesto en un trabajo previo, liderado por el grupo del profesor Raúl Estévez, en colaboración con los equipos científicos del CIBERER y el FMP-MDC (Neuron, 2012). El estudio de estos nuevos modelos de ratón ha hecho posible avanzar en el conocimiento de los mecanismos de desarrollo de la enfermedad y representa una oportunidad que permitirá, en un futuro no muy lejano, implementar nuevas estrategias terapéuticas para los pacientes afectados por esta enfermedad rara.

Artículo:

Maja B. Hoegg-Beiler, Sònia Sirisi, Ian J. Orozco, Isidre Ferrer, Svea Hohensee, Muriel Auberson, Kathrin Gödde, Clara Vilches, Miguel López de Heredia, Virginia Nunes, Raúl Estévez y Thomas J. Jentsch. «Disrupting MLC1 and GlialCAM and ClC-2 interactions in leukodystrophy entails glial chloride channel dysfunction». Nature Communications, 5, marzo de 2014. Doi: 10.1038/ncomms4475.

http://staging-www.nature.com/ncomms/2014/140319/ncomms4475/full/ncomms4475.html