UNIVERSIDAD DE NAVARRA

-Carole Robinson, profesora de la University of British Columbia, impartió un curso organizado por el programa ATLANTES del ICS de la Universidad de Navarra

“Uno de los temas más difíciles en es abordar las decisiones sobre el final de la vida”. Así lo expresó en la Universidad de Navarra Carole Robinson, profesora asociada de University of British Columbia (Canadá). La experta fue una de las ponentes del curso ‘Descubriendo el potencial de la investigación cualitativa en los cuidados paliativos’, organizado por el programa ATLANTES del Instituto Cultura y Sociedad (ICS).

La profesora Robinson explicó que ha investigado sobre cómo mantener este tipo de conversaciones con los pacientes “en un ambiente donde se sientan apoyados, puedan expresarse y hablar con la familia sobre sus deseos y donde no se dañe su esperanza”. Estos estudios le han ayudado a comprender “que lo esencial es saber cómo entienden su enfermedad”.

La especialista destacó que en su larga experiencia con enfermos de cáncer de pulmón avanzado ha observado a través de métodos cualitativos de investigación que aunque ellos entiendan que el tratamiento simplemente puede ralentizar los síntomas, continúan teniendo anhelos de curarse.

“He aprendido que si conocemos cómo conciben su enfermedad, su experiencias con la muerte, y sus valores y creencias sobre qué hace que la vida valga la pena, entonces el profesional puede ayudar a hablar sobre situaciones en las que no puedan expresarse verbalmente por sí mismos y que otras personas tendrán que hacerlo por ellos. En ese momento ven la dificultad de la situación y entonces se abren al diálogo sobre las decisiones relativas al final de la vida”, subrayó.

La pregunta hipotética

A este procedimiento lo llama “la pregunta hipotética”, un método con el que el profesional de cuidados paliativos puede conducir la conversación hacia las elecciones sobre el final de la vida sin que el paciente tenga que salir de su zona de confort. “Para plantearla –agregó- es importante que esté informado sobre las situaciones no previstas en las que quizá no pueda dar a conocer su opinión, como ocurre en un fallo cardiaco o en la intubación”.

En ese sentido, reveló que “las mismas personas que esperaban recuperarse elegían no ser reanimadas en el caso de que su corazón dejase de latir o no pudieran respirar, si bien su esperanza seguía intacta”.

De acuerdo con esto, apuntó que “se puede preparar a las familias para que puedan tomar las decisiones más oportunas y ayudar a la gente a manifestar sus deseos sin que esto perjudique la relación con el paciente y sin acabar con sus esperanzas”.