UNIVERSIDAD DE NAVARRA

-“La cuestión de Crimea ha dejado patente que debe existir más voluntad de entendimiento entre Oriente y Occidente”, afirmó Elena Kashina en el

“En Ucrania y en otros países se están prohibiendo los periódicos rusos. De ese modo, no se permite que la opinión pública internacional conozca un punto de vista alternativo sobre la cuestión de Crimea”. Así lo indicó en el (ICS) de la Universidad de Navarra la historiadora rusa Elena Kashina, investigadora de la Universidad de York (Reino Unido). La experta visitó el campus pamplonés para impartir un seminario del proyecto ‘Religión y sociedad civil’.

Sobre la anexión de Crimea a Rusia, apostilló que el pueblo expresó su voluntad libremente y que los observadores del proceso no detectaron ninguna violación de los procedimientos democráticos.

Según dijo, existen dos caras en este tema: “Históricamente, parece indiscutible que esa área forma parte de Rusia. El entonces presidente Kruschev cedió Crimea a Ucrania porque todo formaba parte de la Unión Soviética. No imaginaba que más adelante sería un estado diferente. En cuanto a la situación actual, si hubiera más representación de los medios occidentales en Crimea y conocieran el panorama de primera mano, se resolverían muchas dudas”.

elena-kashinaLa profesora Kashina señaló que el desarrollo de los acontecimientos ha dejado patente que debe existir “más voluntad de entendimiento entre el mundo y oriental y el occidental”. Así, recalcó que “una mayor aceptación mutua de las diferentes perspectivas, prestando atención al desarrollo histórico, conduciría a una situación más estable y pacífica”.

El uso de la imagen para legitimar el poder

Elena Kashina impartió un seminario en el ICS sobre el uso de la iconografía en el siglo XVI como herramienta para la legitimación del poder. “Iván el Terrible –explicó- fue el primer zar coronado oficialmente. Su título se correspondía en Occidente al de un duque o un príncipe y pasó a igualarse con los reyes. Necesitaba legitimarse y se valió de la diplomacia para ello. Dio a conocer su nuevo estatus en las cortes y Estados europeos apoyándose en la iconografía, que le servía para asentar su derecho de gobierno sobre una base trascendente”.

Kashina aseguró que hoy en día se dan usos similares de la iconografía. “Ahora las guerras no se libran en el campo de batalla, sino en los medios. El poder de las imágenes se ha convertido en una fuerza real y tenemos que analizar cómo protegernos de ellas cuando se usan con fines propagandísticos”, finalizó.