UNIVERSIDAD DE GRANADA

Se trata de un librito en el que se recoge la conferencia “Cuerpos lacanianos: novedades contemporáneas sobre el estadio del espejo”, impartida en la UGR por la profesora Marie-Hélène Brousse en abril de 2009

Marie-Hélène Brousse, doctora en psicoanálisis, profesora en la Universidad París VIII, investigadora, agregada de Filosofía y docente de la sección clínica París Ile de France, pronunció en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UGR, en abril de 2009, una conferencia titulada “Cuerpos lacanianos: novedades contemporáneas sobre el estadio del espejo”, que fue presentada por el profesor Luis Iglesias.

El contenido de aquella intervención, que formaba parte del ciclo conferencias y debates de psicoanálisis “Todavía Lacan”, se recoge ahora en un librito publicado por la () y el Instituto del Campo Freudiano de Granada, con el título “Cuerpos lacanianos”.

cuerpos-lacanianosEntre los años 1936 y 1949 se advierte en Lacan una referencia al Estadio del Espejo. “Primero fue algo fuerte en el movimiento psicoanalítico –afirma Marie-Hélène Brousse–, porque salía de manera absoluta de la orientación del movimiento psicoanalítico del momento; las referencias que tomaba Lacan no pertenecían al mundo psicoanalítico de la época; sus referencias eran la etología, la psicología del niño y la teoría de la forma o Gestalt. Se puede suponer que estas no eran totalmente desconocidas para los psicoanalistas de aquel tiempo, pero no eran parte de las referencias o de las disciplinas científicas utilizadas por los psicoanalistas en aquel tiempo”.

Para la autora de este librito, la idea bien conocida es que el niño tiene sensaciones múltiples, sin unidad, que Lacan llama “el cuerpo fragmentado”, sus sensaciones corporales orgánicas no tienen una unidad, como se ve en su relación con sus distintos miembros que no le pertenecen realmente, es con un conjunto caótico de sensaciones orgánicas, y lo que dice la teoría del estadio del espejo es que la unidad del cuerpo no viene de las sensaciones orgánicas sino de la imagen encontrada en el espejo o en el otro (otro niño de su edad o casi de la misma edad que él). De modo que de este lado tenemos un cuerpo fragmentado, múltiple, caótico, orgánico, y del otro lado tenemos la imagen en el espejo, que no le pertenece al principio, que es un objeto exterior.