UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El trabajo, en el que colaboran otras entidades de Navarra, persigue reducir la exposición de los ciclistas a los principales contaminantes urbanos

Un proyecto liderado por un equipo multidisciplinar de la Universidad de Navarra ha sido uno de los 225 elegidos por la Comisión Europea, entre 1.468 candidatos, para formar parte del programa LIFE+ RESPIRA en favor del . El trabajo, que recibirá parte de su financiación de fondos europeos, persigue demostrar que es posible reducir la exposición de los ciclistas (y viandantes en general) a los contaminantes atmosféricos urbanos aplicando nuevas tecnologías y otras medidas relacionadas con la planificación urbanística, el diseño urbano y la gestión de la movilidad.

Según explica el profesor , director del proyecto, “éste surgió por la necesidad de disponer de datos empíricos que permitieran informar a los ciclistas respecto a dónde y cuándo circular para que la afección por contaminantes inhalados sea menor”. Para Santamaría, que se dedica a asesorar en materia medioambiental a nivel europeo, “una alternativa eficaz para mejorar la calidad del aire en las ciudades consiste en promover el uso de la bicicleta como transporte alternativo a los medios motorizados”.

Sobre esta actividad, que de entrada se considera saludable, el experto destaca que “puede suponer un riesgo para los propios ciclistas, debido a que éstos se encuentran próximos a las fuentes de contaminación y a que sus tasas de respiración son 2-4 veces superiores a las de los pasajeros que circulan en coche o a los peatones, lo que favorece una mayor inhalación de contaminantes”.

En el consorcio constituido para la realización de este proyecto participan, además de la Universidad de Navarra, el Centro de Investigaciones Energéticas y Medioambientales (CIEMAT) y diversas entidades de la Comunidad Foral, entre las que destacan: Gestión Ambiental de Navarra (GANASA); Pavimentos Tudela (PVT); Diseño y Desarrollo de Sistemas de Información (D2D); y Green Wave Technologies. Asimismo, el Ayuntamiento de Pamplona, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, el Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), la Asociación Medios de Transporte Saludables (AMTS), Oraintxe SL y la Universidad de Cambridge, también han apoyado esta iniciativa manifestando su interés por los resultados que se deriven del proyecto.

Implicar a la población, entre los objetivos prioritarios

Para alcanzar su objetivo general, el proyecto plantea una serie de acciones que van desde implicar directamente a la población en el desarrollo del mismo, convirtiéndola en el motor principal, hasta desarrollar un planificador de rutas que permita seleccionar a peatones y ciclistas el itinerario más saludable desde el punto de vista de la contaminación atmosférica, entre otras.

El proyecto “Medidas para reducir la exposición de los ciclistas a los principales contaminantes urbanos” se desarrollará durante un periodo de tres años, y tiene un coste global de 2.330.760 €, de los que la Unión Europea financia 1.122.530 €.