UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

El trabajo, desarrollado en parte desde el Instituto de Neurociencias, aborda nuevas estrategias basadas en el sistema de NGF y su interacción con la señalización endocannabinoide

La investigación permitirá identificar nuevos biomarcadores del que ayudaría en la estratificación futura de los pacientes con neuropatías y su tratamiento

Científicos de la Universidad de Salamanca, adscritos al Instituto de Neurociencias de Castilla y León y dirigidos por Juan Carlos Arévalo Martín, trabajan en la identificación de nuevas dianas para el desarrollo de la próxima generación de medicamentos contra el dolor neuropático y la osteoartrosis. La investigación, enmarcada en un ambicioso proyecto de investigación internacional e interdisciplinar auspiciado por el 7º Programa Marco de la Comisión Europea, se desarrolla en torno al sistema ligando-receptor NGF/TrkA y su interacción con el sistema de señalización endocannabinoide.

El binomio formado por esta proteína perteneciente a la familia de las neurotrofinas, y cuyo nombre deriva del inglés nerve growth factor (NGF), junto con su receptor tirosina quinasa (TrkA), se ha revelado recientemente como “una nueva diana para el dolor neuropático y la osteoartrosis con un gran potencial terapéutico y como regulador principal de componentes inflamatorios y neuropáticos”, informó Arévalo Martín a Comunicación de la Universidad de Salamanca.

Concretamente, el consorcio de científicos abordará nuevas estrategias para el tratamiento de las diferentes formas del dolor neuropático basadas en el sistema de NGF y su interacción con la señalización endocannabinoide centradas en los diferentes niveles de los sistemas de transmisión y percepción del dolor.

Arévalo Martín explica que “en la actualidad no existen tratamientos efectivos para el dolor neuropático y la osteoartosis y los existentes conllevan graves efectos secundarios no deseados”. El bloqueo del sistema de señalización de NGF, sistema multicomponente que modula la señalización endocannabinoide, supone, por lo tanto, “un enfoque racional y cuidadosamente validado como terapia del dolor”, subraya el investigador.

En modelos preclínicos y clínicos se han obtenido claras evidencias de una potente eficacia analgésica de anticuerpos contra NGF y se han generado grandes expectativas para esta nueva clase de compuestos analgésicos. No obstante, desde la agencia estadounidense del medicamento se ha solicitado más investigación preclínica para abordar potenciales problemas de seguridad relacionados con posibles efectos secundarios.

Para el estudio se ha constituido este consorcio internacional compuesto por investigadores líderes en los ámbitos científicos del NGF, la señalización endocannabinoide y el dolor. Los resultados del proyecto generarán un conocimiento sólido basado en mecanismos moleculares para el desarrollo de la terapia identificada, así como la identificación y validación de nuevas dianas a partir de los mecanismos ya esclarecidos.

Además, también permitirán establecer biomarcadores para el dolor neuropático que “una vez validados en animales y muestras clínicas, podrían ayudar en una estratificación futura de los pacientes que padecen diversas neuropatías y su consiguiente tratamiento”, sugiere el investigador de la Universidad. En definitiva, el proyecto “contribuirá a la compresión y el control de mecanismos del dolor neuropático, desde un enfoque interdisiciplinar, que nos llevará al desarrollo de una próxima generación de drogas contra el mismo”, concluye Juan Carlos Arévalo.

En el consorcio científico participan las siguientes universidades, centros e institutos investigación: Scuola Normale Superiore di Pisa (Italia); European Brain Research Institute Rita Levi-Montalcini Fondazione (Italia); Aarhus Universitet (Dinamarca), Medizinische Universitaet Wien (Austria); Levicept Ltd Levi (Reino Unido); King’s College London (Reino Unido); Genomnia SRL (Italia); Institut National de la Sante et de la Recherche Medicale (Francia).

Dolor Neuropático

Se considera dolor neuropático a aquel dolor “que surge como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta el sistema somatosensorial”. El dolor neuropático no sólo puede ser un síntoma de enfermedades neurológicas, también puede ser una entidad o una enfermedad distinta. De diagnóstico más complicado que el del dolor nociceptivo, su sospecha a menudo se basa únicamente en la historia clínica y en la exploración del paciente.

Las causas son múltiples, sobre todo inflamatorias, metabólicas e isquémicas. Como ejemplos de dolor neuropático figurarían aquellos relacionados con los traumatismos directos (dolor del miembro fantasma, sección del nervio periférico, neuralgia del trigémino); el síndrome talámico; infecciones como la neuralgia postherpética; o al producido por tumores, entre otros.

Osteoartrosis

La osteoartrosis es la enfermedad relacionada con la lesión degenerativa del cartílago articular que hace que los huesos se friccionen entre sí durante el movimiento, causando dolor, edema y pérdida de movimiento de la articulación. Además, suele ocasionar la proyección de osteofitos (pedazos de huesos) que provocan más inflamación y limitación funcional.

La osteoartrosis es muy frecuente, afectando cerca de un quinto de la población mundial. Afecta más a las mujeres que a los hombres y la tendencia aumenta con la edad.