UNIVERSIDAD DE ALICANTE

El equipo de dirección y la comunidad universitaria lamentan profundamente el fallecimiento del catedrático de Derecho Administrativo y rector de la Universidad de Alicante entre 1986 y 1993, .

El velatorio quedará instalado a partir de las 12 horas de hoy, jueves, día 22 de mayo, en la Sala 1 del Tanatorio de la Santa Faz, junto al Hospital Clínico Universitario de San Juan. El sepelio tendrá lugar mañana viernes, día 23 de mayo, en el mismo lugar, a las 10’15 horas.

Las reacciones no se han hecho de esperar y desde primera hora de la mañana, cuando se conoció el fatal desenlace, se han sucedido las muestras de dolor y respeto por la pérdida de tan ilustre profesor, un referente internacional en Derecho Ambiental. El rector, Manuel Palomar y su equipo, han expresado su dolor por la pérdida de un académico ejemplar, investigador incansable e inevitable referente histórico para la Universidad de Alicante a la que ha estado vinculado hasta sus últimos días. Palomar ha destacado “su carácter vanguardista en gestión universitaria y su talante innovador en ciencia y medio ambiente, lo que le valió importantes reconocimientos con el Premio Jaume I de Medio Ambiente”. El rector le ha descrito como “una persona con un gran perfil humano, dialogante y amable que deja una huella imborrable en nuestra universidad”.

El rector honorífico de la Universidad de Alicante, Antonio Gil Olcina ha señalado “el gran pesar” que ha sentido al conocer la noticia, “porque no sólo se pierde al profesor, al compañero, al ex rector que fue de nuestra institución, sino al amigo que se interesó por una universidad entonces emergente y se deslumbró por una ciudad donde nunca era invierno”. “Ramón era una persona que desbordaba cordialidad y bonhomía”, ha asegurado.

Andrés Pedreño también ha destacado “el lado humano” de quien “contribuyó a crear un clima de cordialidad y entendimiento en la Universidad apoyando multitud de ideas e iniciativas”, ha dicho. “Siempre asequible y campechano hizo que la Universidad fuera cercana para todos los pueblos de la provincia donde era especialmente muy querido. En lo académico (le gustaba el auto-calificativo de “ingeniero social”), sus sensibilidades multidisciplinares hacía el medio ambiente, la desregulación, u otras muchas materias llevó a plantear posiciones críticas no muy comunes en la izquierda española”, ha declarado.

También Salvador Ordóñez ha expresado su sentir por la pérdida de “un hombre próximo, humilde, pegado al terreno, con esa filosofía que da el haber vivido mucho”. “Su visión, sus ideas y sus consejos fueron de gran utilidad en mi etapa de gestor universitario”, ha confesado y ha declarado que era una persona “que creía en la institución universitaria, en su autonomía, base de su independencia del poder político, y del ejercicio de la libertad de cátedra y de investigación, principios universitarios irrenunciables desde hace más de un milenio”. Ordóñez ha expresado su “respeto al maestro” y ha destacado “su serenidad de ánimo, su perspicacia y capacidad de anticiparse al futuro”.

Por su parte, Ignacio Jiménez Raneda, que se encuentra fuera de España por motivos académicos, ha lamentado su ausencia en un momento tan triste para la institución. De Ramón Martín Mateo ha resaltado que “protagonizó la incorporación de la Universidad de Alicante a la LRU, Ley de Reforma Universitaria, lo que significó la entrada de la participación de la comunidad universitaria en la gestión de la institución”. Con él, afirma el ex rector, “la Universidad de Alicante ganó en tamaño y calidad”.

La Facultad de Derecho, el Instituto del Agua y las Ciencias Ambientales -del que fue inspirador y artífice-, el departamento de Estudios Jurídicos del Estado, sindicatos, departamentos, servicios y personalidades universitarias han manifestado a través de comunicados, la “tristeza” por la pérdida y han alabado “su gran calidad humana, su excelente categoría intelectual, su estupendo sentido del humor, su buen hacer durante tantos años”.

Un referente académico internacional

Ramón Martín Mateo (1928, Valladolid- Alicante, 2014) fue también rector de la Universidad del País Vasco y ocupó importantes cargos de responsabilidad universitaria estatal. Experto de las Naciones Unidas en diferentes proyectos durante los años setenta, fue vocal electivo del Consejo de Estado (1990-2003) y del Consejo Estatal del Agua (1991). Fue autor del primer manual universitario de Derecho Ambiental, un área que Ramón Martín Mateo introdujo en España desde Estados Unidos y Alemania, países donde se desarrolló esta disciplina.

Con más de 40 libros publicados y más de 30 tesis doctorales dirigidas, recibió numerosas distinciones honoríficas, como la Órden del Mérito Civil, el Premio Nacional y el Jaume I de Medio Ambiente y las de doctor honoris causa por diferentes universidades, como la Rovira i Virgili, la de León, Murcia o la de Mendoza, en Argentina.