UNIVERSIDAD DE NAVARRA

-Según , investigador del ICS de la Universidad de Navarra, los partidos anti-establishment han ganado apoyo en las porque “ponen en cuestión el proyecto de la UE”

“Ser ciudadano no consiste solo en elegir a los representantes políticos, sino en el ejercicio de la responsabilidad social. Cada uno debe aportar su conocimiento y experiencia de modo que ejerza un impacto positivo para el bien común”. Así se expresó David Thunder, investigador del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, con motivo del congreso ‘La ética de la ciudadanía en el siglo XXI’, que se celebra los días 30 y 31 de mayo en el campus pamplonés.

“El orden social es tan complejo en el mundo actual –apuntó- que solo cabe un tipo de ciudadanía, la especializada. Cada uno debe escoger su campo de influencia, ya sea la ecología, proporcionando claves para un desarrollo sostenible; o bien los negocios, gobernando la empresa con justicia, ofreciendo empleos de calidad, dando servicios que aumenten el valor común…”.

En ese sentido, el profesor Thunder hizo hincapié en el peligro de asociar exclusivamente la ciudadanía al ejercicio de la política convencional: “Eso implicaría que cuando entras en otras esferas, como la económica, puedes dejar a un lado tu responsabilidad como ciudadano, cuando no es así”.

La moral en la política y los paradigmas de la justicia

Por otro lado, el investigador del ICS insistió en la necesidad de ajustar con realismo las expectativas hacia los políticos. “En vez de invertir toda nuestra energía en crear una política elitista que dé respuesta a nuestros ideales, deberíamos repensar los fundamentos. Eso no significa negar las formas convencionales, pero sí abrir la puerta a otras que habitualmente no consideramos”, sugirió.

Con respecto a los resultados de las recientes elecciones europeas, comentó que “el pueblo está diciendo a los políticos que no representan sus intereses. Cada vez se siente más alienado de las instituciones y del gobierno de la Unión Europea. En esta situación resulta normal que ganen más apoyo los partidos más antieuropeos y anti-establishment, que ponen en cuestión el proyecto de la UE tal y como está”.

Para este experto irlandés, el mejor modo de que el ciudadano recupere su voz es dar menos protagonismo a los ámbitos europeo y nacional y delegar más en las instituciones locales, “de modo que la política sea más asequible y visible para él, vea las consecuencias directamente y se sienta capaz de intervenir”.

David Thunder coordina el congreso ‘La ética de la ciudadanía en el siglo XXI’, que organiza el proyecto ‘Religión y sociedad civil’ del ICS. Una treintena de expertos procedentes de centros académicos de Holanda, EE. UU., Italia, Nueva Zelanda y España –dos de ellos de la Universidad de Harvard- debatirán a finales de esta semana sobre el sentido y el valor de la ciudadanía en un mundo global. Se abordarán cuestiones como la tolerancia y la inclusión de la diversidad, la moral en la política o los paradigmas de la justicia.