UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

La investigadora Ana Santurtún ha analizado datos de Santander y Zaragoza

La investigadora de la Universidad de Cantabria Ana Santurtún ha encontrado una asociación entre los niveles de contaminantes atmosféricos y las urgencias hospitalarias relacionadas con problemas respiratorios. La profesora de la Unidad de Medicina Legal y Toxicología ha comparado la evolución diaria, entre los años 2003 y 2010, de tres contaminantes presentes en el aire de dos ciudades españolas con distintas características geográficas y socioeconómicas: Santander y Zaragoza.

En cada una de ellas se han evaluado los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), ozono (O3) y partículas inferiores a 10 micras de diámetro (PM10), y la circulación atmosférica, es decir los movimientos que experimentan las masas de aire. Así, Santurtún ha calculado tanto los tipos de tiempo o patrones de circulación –temperatura, humedad, viento…- como los patrones temporales de las urgencias hospitalarias de tres patologías respiratorias de alta incidencia: , EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) e infecciones respiratorias.

Los resultados de la tesis doctoral, titulada “Contaminación atmosférica, tipos de tiempo y procesos respiratorios en Santander y Zaragoza”, indican que las condiciones atmosféricas tienen un efecto importante en la calidad del aire en las dos ciudades estudiadas y que los niveles de los contaminantes influyen en las urgencias hospitalarias por problemas respiratorios, lo que puede tener relevancia desde el punto de vista sanitario. Además existen determinados tipos de tiempo en los que la asociación se intensifica.

Crisis de asma

Una de las conclusiones obtenidas es que la atención hospitalaria de pacientes con asma en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla duplica a la que se realiza en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Las crisis asmáticas se asocian al nivel de ozono respirado el mismo día, y cuando se trata de dióxido de nitrógeno, hay relación a los dos días de la exposición. En cuanto a la EPOC, las visitas se relacionan directamente con los niveles de NO2 y PM10 el mismo día en Santander, cosa que no se produce en Zaragoza.

Santander y Zaragoza mantienen los niveles de dióxido de nitrógeno y de ozono dentro de los niveles establecidos por la Unión Europea, aunque la tendencia de este último es ascendente. Por otra parte, las partículas inferiores a 10 micras de diámetro incumplen la normativa europea en ambas ciudades. La investigadora también mide cuándo se producen las mayores concentraciones de cada contaminante.

El estudio ha sido financiado en parte por la Fundación Mapfre en el marco de sus Ayudas a la Investigación, siendo uno de los diez proyectos internacionales elegidos dentro del ámbito del medio ambiente.