Descripción de la titulación

Estas titulaciones permitirán a los alumnos desarrollar su actividad profesional en ámbitos muy variados, no necesariamente en empresas de interiorismo, lo que facilitará su inserción laboral. Se formarán gracias a los conocimientos y a la experiencia de profesionales de diversas áreas: Arquitectura, Bellas Artes, Diseño Gráfico, Sociología, Informática, Fotografía, Decoración, Historia, Psicología, Diseño Industrial. Todo esto les confiere un perfil multidisciplinar y una enorme capacidad de adaptación al entorno laboral, permitiéndoles ejercer su profesión en multitud de áreas. El alumno deberá poseer conocimientos básicos sobre diseño digital, diseño gráfico y diseño industrial, que le permitan realizar el anteproyecto del espacio interior, haciendo uso de las herramientas necesarias para producir el diseño y elaborar planos y/o maquetas a escala para su producción y seguimiento.

Adquirirá conocimientos básicos artísticos, humanísticos y técnicos para fundirlos con su creatividad y dar respuesta a los requerimientos de los espacios habitados, adecuándolos a sus necesidades y haciéndolos más atractivos, confortables y mejor equipados. El alumno deberá ser capaz de desarrollar su actividad profesional solucionando problemas de los espacios interiores y del paisaje en forma integral, creativa, ética, administrando recursos humanos mediante la investigación y aplicación de sus conocimientos y habilidades. Capacidad de proyectar diversos tipos de espacios: residenciales, comerciales, efímeros, públicos, o colectivos. Deberán crear atmósferas, eligiendo desde los materiales y los muebles, hasta los colores y los acabados, pero sobre todo, entender y estudiar las necesidades que la sociedad tiene en cada momento.

Salidas profesionales

El titulado puede trabajar en todo el amplio espectro de subsectores relacionados con el interiorismo y su industria auxiliar, donde cada vez en mayor medida los requerimientos de funcionalidad van acompañados de otros factores añadidos de calidad estética y diseño que aportan mucho valor añadido con un coste unitario relativamente bajo.

En nuestro país existe una concentración evidente de población y por lo tanto de residencias ya construidas, en construcción y con necesidades de rehabilitación y diseño interior.

Adicionalmente es muy alto también el número de hoteles, restaurantes y cafeterías, museos, estaciones de ferrocarril y metro, aeropuertos, grandes almacenes y centros comerciales de todo tipo y tamaño, centros de ocio, teatros, cines, discotecas y salas de conciertos, edificios de oficinas, locales comerciales, centros y locales de cultura, museos, bibliotecas, salas de exposiciones, centros de enseñanza, universidades, instalaciones deportivas de todo tipo y una interminable serie de locales de pública concurrencia, donde se necesita la aportación del trabajo de un diseñador de interiores puesto que la calidad y confort que van unidas al diseño se imponen con gran fuerza tanto en la primera construcción y equipamiento, como en la rehabilitación de todos estos espacios interiores. Los equipamientos necesarios para todos esos espacios interiores los suministra un conjunto de industrias auxiliares que facilitan con frecuencia a sus clientes finales el adecuado asesoramiento relativo a la selección acertada de sus productos, con criterios de diseño y adecuación al uso, donde también el diseñador de interiores tiene mucho que aportar.