UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

María Beloqui y Diego Herrero han obtenido accésits por proyectos de energías renovables

Ignacio Ardaiz Usoz, gracias a un trabajo sobre biosensores aplicados a la medicina, ha logrado el Premio al Mejor Proyecto Fin de Carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad Pública de Navarra del curso 2012-2013. Este galardón, que ha alcanzado este año su XII edición, ha sido convocado por la Cátedra Colegio de Ingenieros Industriales del centro universitario. María Beloqui Larumbe ha obtenido el primer accésit y Diego Herrero Martínez, el segundo, por sendos proyectos centrados en energías renovables.

Los tres ingenieros recibieron sus premios ayer jueves, día 19 de junio, en un acto celebrado en la sede del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Navarra (COIINA). Dicho acto contó con la presencia de Iñaki Morcillo Irastorza, director general de Industria, Energía e Innovación del Gobierno de Navarra; Francisco Javier Urdiales Huarte-Mendicoa, secretario de la junta de gobierno del Colegio de Ingenieros Industriales; e Ignacio Matías Maestro, director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación de la Universidad Pública de Navarra.

Ignacio Ardaiz Usoz (Pamplona, 1988) se tituló en Ingeniería Industrial en 2013 gracias a un proyecto titulado “Desarrollo de aptasensores de fibra óptica” y calificado con Matrícula de Honor. Los aptasensores son biosensores o dispositivos que detectan sustancias biológicas, como una enzima, con la ventaja, entre otras, de su reutilización, con el consiguiente ahorro de costes. Según el jurado del premio, que ha calificado dicho proyecto como “innovador”, esta investigación “puede ayudar al diagnóstico más rápido de enfermedades”. De hecho, este ingeniero, que trabaja actualmente para la empresa MTorres en Torres de Elorz (Navarra), aplicó los aptasensores para la rápida diagnosis de la trombosis y de la sepsis o septicemia. Los resultados de este proyecto, que ha reportado a su autor los 2.000 euros del premio, se presentaron en un congreso internacional celebrado en Estados Unidos.

Energía marina y parques eólicos en el mar

Por su parte, María Beloqui Larumbe (Pamplona, 1989) enfocó su proyecto fin de carrera hacia la energía marina, un sector de las renovables “todavía no maduro”, según el jurado, aunque la herramienta desarrollada en el trabajo (un algoritmo para el diseño de un absorbedor de energía de las olas) “tiene enorme aplicabilidad y se sigue utilizando a día de hoy” en el CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). Además, dio lugar a una contribución en un congreso internacional celebrado en Dinamarca. Este primer accésit ha reportado 1.000 euros a esta ingeniera industrial, que trabaja en Barcelona en la empresa HP (Hewlett-Packard). María Beloqui no pudo acudir al acto de entrega del premio, que fue recogido por su hermana Lucía.

Finalmente, Diego Herrero Martínez (Tudela 1989), que ha recibido 1.000 euros por el segundo accésit, ha desarrollado unos sensores de fibra óptica para monitorizar la corrosión de los aerogeneradores situados en parques eólicos “off-shore” (en el mar), lo que, a juicio del jurado, “puede tener un gran impacto en el sector de las energías renovables”. Las empresas del sector han mostrado interés por este trabajo, ya que, de acuerdo con el acta del jurado, “valoran su potencial aplicación en el campo de la generación ‘off-shore’, una de las líneas estratégicas de futuro”. Actualmente, Diego Herrero trabaja como ingeniero en la firma Faurecia de Tudela.

El jurado ha estado compuesto por Gonzalo Franco Garro, miembro de la Secretaría Técnica del COIINA, como presidente, por delegación del decano Miguel Iriberri Vega; Gurutze Pérez Artieda, directora de la Cátedra Colegio de Ingenieros Industriales de la Universidad Pública de Navarra, como secretaria; Carlos Salvatierra Macua, interventor de la Junta de Gobierno del COIINA; y los vocales de la Junta de Gobierno del COIINA Ion Ander Bordonaba Amatriain y Daniel Ordoqui Floristán.