UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

David Javier García, director general de Comunicación Social de la Junta de Andalucía, considera que el puede aportar herramientas que permiten mejorar la actividad política

David Javier García Ostos, director general de Comunicación Social de la Junta de Andalucía, ha declarado que “la metodología del coaching puede ayudar a los responsables políticos a mejorar sus capacidades y competencias para ejercer la política en el sentido más amplio”. Según Ostos, esta disciplina pude aportar herramientas que permiten afrontar el quehacer diario y que facilitan la toma de decisiones.

García Ostos ha realizado estas declaraciones en el curso “” que se está realizando en el marco de la XII edición de los celebra en Carmona, y donde ha impartido una ponencia sobre coaching y política.

Dicho curso pretende acercar los beneficios de la aplicación de esta disciplina a responsables y dirigentes políticos. La propuesta de talleres y conferencias exponen herramientas de coaching, inteligencia emocional, programación neurolingüística y oratoria, de aplicación práctica para mejorar los aspectos de marca personal y liderazgo, relaciones sociales, comunicación y gestión emocional.

El director de Comunicación Social de la Junta pone de relieve que una de las principales carencias de nuestro sistema político es la falta de credibilidad de las personas que ejercen esta disciplina, lo cual ocasiona que los ciudadanos desconfíen tanto de los partidos como de las instituciones públicas. Ostos considera que “si mejoramos el rendimiento de la actividad de los responsables políticos, éstos serán más creíbles, y eso redundará en el prestigio de partidos e instituciones”.

En cuanto a los beneficios que el coaching puede aportar a la política, David García destaca cualidades como el autoconocimiento, optimización y alto rendimiento, autocontrol y equilibrio, liderazgo eficaz y autoliderazgo, comunicación efectiva, gestión del estrés, equipos de trabajo eficaces y eficientes, mejora en la resolución de conflictos, superación en la gestión del cambio, inteligencia emocional y, fundamentalmente, mayor conciencia y responsabilidad sobre la actividad política.

No obstante, dichos beneficios no sólo son aplicables a la política, sino que también lo son a nuestra vida cotidiana: “considero que el coaching es una forma de vida, en la que se busca el equilibrio en los ámbitos de la vida de la persona” establece Ostos. Las herramientas de coaching, continúa David Javier García, “nos permiten ser más conscientes y responsables de nuestras propias vidas, con la suficiente autoconfianza para afrontar los problemas, retos, oportunidades y el cambio continuo”.

Para mejorar nuestros ambientes laborales, sociales y familiares, el también coach García Ostos, considera que el autoconocimiento es clave en todos los ámbitos de la vida: “conocer nuestros puntos fuertes y nuestras áreas de mejora son una oportunidad de crecimiento”. Del mismo modo, incide en la importancia de saber relacionarnos con nosotros mismos tanto como con los demás.

Al hacer referencia a la difusión del coaching en la sociedad actual, el director de Comunicación Social de la Junta precisa que, a pesar del auge de los últimos años, todavía precisaría de una mayor implantación y plantea la posibilidad de utilizarlo de manera transversal en nuestro sistema educativo. “Pongan un coach en su vida, somos muchas las personas que reconocemos que el coaching nos ha cambiado la vida”, concluye García Ostos.