UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El director de Postgrado de la Escuela CEADE Leonardo, Juan Ángel Jódar, sostiene que las tablets o smartphones son un elemento inseparable que nos conectan con el resto del mundo

El director de Postgrado de la Escuela CEADE Leonardo, Juan Ángel Jódar, ha afirmado hoy que nos encontramos en un momento crucial en plena revolución digital, con un acceso total a la información. Según ha explicado, los dispositivos portátiles, ya sean tablets o smartphones, se han convertido en un elemento inseparable que nos mantiene conectados con el resto del mundo. Y en el nuevo horizonte tecnológico se vislumbra un futuro inmediato que corresponde a la Wearable Technology.

Juan Ángel ha realizado estas declaraciones con motivo de su participación en el seminario “La nueva mirada al futuro: Realidad aumentada y Wearable Technology”, que se está celebrando en el marco de los en Carmona y que dirige.

“Imaginemos, de forma muy simple, una pulsera de látex que en todo momento va recopilando datos de nuestra temperatura corporal, ritmo cardíaco o simplemente de las horas o minutos que permanecemos sentados o realizando actividad física. Y  que todos esos datos sean trasvasados a una aplicación que no sólo nos facilite unos biorritmos, curvas de rendimiento e incluso pueda activar una alerta en nuestra agenda del smartphone para que pidas una cita al médico de cabera porque detecta que tienes fiebre continuada y una presión arterial excesiva. Se trata de tecnología ‘ponible’ en el sentido de llevarla puesta”, explica.

Según ha comentado el director del curso, estamos asistiendo a una evolución de los dispositivos electrónicos portátiles, pasando de los ordenadores de sobremesa a los portátiles, e incluso a las populares tablets que acaparan hoy día el mercado en convivencia plena con los smartphones: “Hablamos de dispositivos todo en uno: ordenadores convertidos a teléfono, teléfonos con prestaciones de ordenador. Pero la revolución está aún por llegar con los nuevos dispositivos ‘ponibles’ o Wearable Technology, ya sea en forma de gafas, pulseras, camisetas, etc”.

Pero el dispositivo más revolucionario y de inminente implantación es Glass, un producto de la marca Google, popularmente conocidas como Google Glass. Estamos hablando de unas gafas con el rendimiento y posibilidades de un smartphone, con funcionamiento por órdenes de voz y táctil, y cuya pantalla se ubica justo delante de uno de nuestros ojos, superponiendo la imagen que percibimos de nuestro entorno real con la interfaz de la aplicación que estemos utilizando.

“Imaginemos una reunión de trabajo en la que recibimos un mensaje de correo y podemos leerlo directamente, a la vez que estamos mirando a nuestro interlocutor, sin necesidad de sacar el smartphone del bolsillo y leer en la pantalla. O, por el contrario, que estemos dando un paseo por la ciudad y nos apetezca tomar una fotografía de una plazoleta o grabar un vídeo de un artista callejero. Sólo tendremos que activar por voz el comando correspondiente a tomar la fotografía o comenzar la grabación, y la cámara incluida en las gafas irá registrando todo lo que nosotros vamos viendo desde nuestro punto de vista”, asegura Juan Ángel Jódar.

Además, Wearable Technology es sinónimo de integración plena de los dispositivos con el usuario. De esta forma, dejaremos de preocuparnos por dejar olvidado el smartphone encima de la mesa porque pasaremos a llevarlo bien en forma de gafas, de reloj, etc. La apuesta de Google adopta forma de gafas mientras que Apple trabaja en la actualidad en un reloj llamado iWatch.

Además, a todo ello se añade una nueva concepción tecnológica de la información: la realidad aumentada, cuyo concepto trasvasa el tradicional universo analógico y nos presenta la posibilidad de superponer información digital sobre imágenes reales de lo que nos rodea. “Pongamos otro ejemplo: tomemos nuestro smartphone y tratemos de obtener una fotografía de la Giralda, pero imaginemos que de repente en nuestra pantalla no sólo vemos la imagen de la Giralda sino que, gracias a nuestra conexión a internet, la cámara detecta la figura de la Giralda y empieza a aparecer una ficha técnica del año de construcción e incluso un pase de imágenes de la Giralda a lo largo de la Historia”, expone el director de Postgrado de la Escuela CEADE.

Aplicaciones de realidad aumentada que ya son una realidad las tenemos en el ámbito turístico, donde con nuestro smartphone o tablet podemos activar la cámara y enfocar sobre una calle, avenida o plaza y que nos aparezca superpuesto un conjunto de señales o flechas a modo de navegador o gps que nos indiquen el restaurante más cercano y con mejores valoraciones en internet, o la tienda más cercana con las mejores ofertas, incluso la posibilidad de guiarnos hasta el lugar siguiendo las flechas que nos van apareciendo en pantalla.

En el ámbito de los videojuegos y la educación también se está implantando la realidad aumentada. Así, abriendo las tapas de un libro o pasando las hojas de un capítulo referido a la Historia del Arte podemos enfocar nuestro móvil al libro y ver cómo aparece una imagen tridimensional de la Piedad de Miguel Ángel y verla casi como si la estuviéramos tocando.

Con respecto al futuro de estas nuevas tecnologías, Juan Ángel Jódar considera que la llegada de las google glass o los iwatch sólo son un tránsito. Lo que verdaderamente supone esta nueva tecnología es un cambio de ciclo, una nueva etapa en la forma de acceder y compartir la información. “Va a cambiar la concepción del acceso a la información, a la red, y partirá desde los hogares. Ya tenemos televisores convertidos en smart TV. No sabemos bien si el televisor engullirá al ordenador, o habrá dispositivos informáticos de navegación y con conexion de banda ancha que nos permitirán hacer miles de cosas y, entre ellas, ver la tele. Ése es el verdadero futuro. Veremos la televisión y se nos activará un aviso de nuevo correo electrónico, o la lectura de un whatsapp mientras vemos nuestra serie favorita, o la alerta de una cita importante de nuestra agenda mientras vemos un telediario. Un ‘todo en uno’ convertido en una nueva experiencia tecnológica. Los hogares estarán conectados por banda ancha y, ya sea en un reloj, gafas, ipad o pantalla flexible de televisión de 50 pulgadas, o sobre el cristal de la mesa de nuestro salón, podremos tener ese acceso a la información”, finaliza.