UNIVERSIDAD DE LEÓN

En el curso 2014-15 ofrece a los alumnos la posibilidad de estudiar todas las menciones, incluida la de “Industrias Agroalimentarias”.

La Escuela Superior y Técnica de Ingeniería Agraria (ESTIA) de la Universidad de León (ULE), se ha convertido en el único centro de Castilla y León que oferta para el curso 2014-15 las tres especialidades de la rama de Ingeniería Agraria. La nueva estructura de los estudios, que contempla dos cursos comunes a todos los grados y un tercero de “mención”, ha hecho posible recuperar “industrias Agroalimentarias”, estudios que en su día fueron retirados de la oferta formativa en el Campus de Ponferrada por una decisión del Consejo de Universidades de Castilla y León.

El Director de la ESTIA, Javier López Díaz, se ha mostrado muy satisfecho por el nuevo diseño de la titulación. “En el sistema que se implanta en el curso 2014-15, -explica-, los alumnos van a poder elegir en el tercer año de sus estudios una mención que les va a permitir especializarse en aquello que mejor se adapte a su perfil o preferencias”.

Con la nueva estructura, las tres menciones que oferta el Grado en Ingeniería Agraria abarcan la totalidad del espectro formativo de esta rama de conocimiento, con todas las atribuciones profesionales ligadas a estos títulos. De esta manera, con la mención en “Ingeniería Rural”, el estudiante se especializa en producción agraria y sus medios (mecanización, construcción e instalaciones); con “Ingeniería Agroambiental” se adquieren competencias en el ámbito de la ingeniería ambiental en el medio rural, los espacios verdes y la jardinería; finalmente, con la especialidad de “Industrias Agroalimentarias”, que se ha incorporado a la oferta formativa para el nuevo curso, los futuros titulados serán capaces de diseñar y gestionar cualquier industria de producción de alimentos.

En palabras de Javier López, “con la nueva y más completa oferta de títulos que la ESTIA pone al alcance de los alumnos, confiamos en contribuir al desarrollo de un sector económico esencial en nuestra provincia y comunidad, que representa el 30% del peso del sector industrial”. Se trata además de un sector que, de acuerdo con sus explicaciones, “en el periodo 2001-2012, no solo ha sido capaz de soportar los envites propios de la crisis económica, sino que ha incrementado la creación de puestos de trabajo en un 21%”.

Desde la Escuela de Ingeniería Agraria de la ULE se apuesta decididamente por la realización de prácticas externas de carácter curricular en el último curso del grado, en empresas relacionadas con cada especialización, y extracurriculares una vez que se hayan superado la mitad de los créditos. Este sistema ha sido muy bien acogido, con más de 300 acuerdos de prácticas en los cuatro últimos años, y permite mantener excelentes relaciones con las empresas del sector, que facilitan también la inserción laboral de los titulados. “El éxito de este modelo, concluye Javier López, se puede observar al ver que muchas de las empresas que acogen hoy las prácticas de nuestros estudiantes, están gestionadas por antiguos alumnos de nuestro centro”.