UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El escritor y editor Benjamín León sostiene que las pequeñas editoriales hacen un trabajo fundamental al mostrarnos a los nuevos y futuros autores

El escritor y editor Benjamín León ha declarado hoy que la poesía debe ser una expresión vital en el poeta y un proyecto espiritual que cultivar diariamente. A su entender, es fundamental que el poeta no reprima sus palabras, sino que más bien debe cultivarlas y dejarlas salir: “como diría Gabriela Mistral, hay que transmitir la intimidad del alma y decir con valentía el mensaje que brota del corazón antes de que lo rompa la muerte”.

Benjamín ha realizado estas declaraciones con motivo de su participación en el curso “Taller de escritura poética I: Creatividad y técnicas de escritura. Creación de la voz poética. Herramientas para escritores” que se está realizando en el marco de en Carmona.

Este taller incide en la propia escritura poética, proporcionando los recursos y las formas de construcción de la poesía a través de la lectura crítica, tanto para asimilar las destrezas y recursos, como para liberar la propia inspiración. Asimismo, se proporcionan claves que ayudan a afirmar una identidad, la creación de la voz poética.

Para ello, el editor considera fundamental que el poeta tenga frecuencia y constancia tanto en la escritura como en la lectura, así como en la forma de mirar, el ejercicio de contemplar. “El oficio se cultiva y se perfecciona. De esta manera, es necesario que el poeta conozca las herramientas que le han sido entregadas y que sea capaz de utilizarlas en su escritura, trasladar al poema las figuras, los ritmos, la hondura. No creo mucho en la inspiración; pienso que siempre está presente, y que es el poeta el que debe percibir aquello que ‘inspira’ a través de una mirada poética, de una conmoción con y en el mundo”, opina.

Por otro lado, cree fundamental que el poeta consiga un lenguaje propio, un lenguaje poético capaz de comunicar lo incomunicable, aquéllo que no tiene nombre y que habita en el interior de cada persona, eso indecible que la poesía trata y que de alguna forma comunica.

A su entender, la construcción de un pensamiento poético tiene como base las cualidades de cada persona. “Todos tenemos ciertas habilidades poéticas por naturaleza. Sin embargo, el desarrollo de estas cualidades irá en concordancia con la dedicación que se otorgue al oficio. Es necesario mirar, aprehender la poesía que está presente en todo lo que nos rodea. Es imprescindible que el poeta conozca su oficio, hay que conocer las técnicas, saber cómo usarlas y cuándo, entender la función vital del ritmo, de la música, en el poema. Hay que leer, conocer la tradición para poder romperla y crear algo nuevo que de alguna manera pueda llegar a aportar”, considera.

Con respecto a la situación poética en nuestro país, cree que la poesía es algo presente y vivo en la sociedad española y, fundamentalmente, en Andalucía. Según ha explicado, hay muchos movimientos y grupos independientes que organizan actos literarios artísticos. Además, hay poetas que han unido su palabra a otras expresiones artísticas, lo que permite que la poesía esté más presente, sea más cercana o atrayente.

Asimismo, sostiene que el mercado editorial en España es muy rico y variado en lo poético: “creo que está muy activo y de forma positiva. Mientras las grandes empresas editoriales tienen en sus anaqueles a los más conocidos autores de España y del mundo, las pequeñas editoriales hacen un trabajo fundamental y sumamente generoso al mostrarnos a los nuevos y futuros autores. Hay editoriales independientes que han apostado por la poesía, y con mucho esfuerzo están presentes en ferias del libro, en encuentros de poetas, en las librerías de barrio. Es muy interesante el trabajo de las editoriales más pequeñas, así como de sus autores, muchos de los cuales sólo se conocen a través de recomendaciones”, explica.

¿Y qué recomendaciones daría a los jóvenes que se empiezan a interesar por la poesía? Benjamín León lo tiene claro: “que lean, que lean mucho, que lean la tradición poética española y la de Latinoamérica. Que disfruten de la música de nuestra poesía, que encuentren el sentido interno del poema, lo no visible, y que se hallen en él. Además, les invitaría a leer aquel libro magistral de Rilke: Cartas a un joven poeta”.

Por último, para aquéllos que quieran escribir poesía, apunta a unos escritores que considera imprescindibles, como San Juan de la Cruz, Rubén Darío, Juan Ramón, Machado, Gabriela Mistral, Neruda, Huidobro, César Vallejo, los poetas del 27, Miguel Hernández, Juana de Ibarbourou, Antonio Gamoneda, Gonzalo Rojas, José Ángel Valente o Alejandra Pizarnik, concluye.