UNIVERSIDAD DE GRANADA

El , de , trata de las concepciones antiguas de la música y el lenguaje

Jesús Luque Moreno es el autor del libro “Hablar y cantar”, en el que se estudian las concepciones antiguas de la música y el lenguaje. Publicado por la (), el volumen trata del lenguaje y la música y de las disciplinas o ciencias que se ocupan de estas realidades. Pero el autor se adentra, sobre todo, en los puntos de vista de los clásicos a este respecto.

Las relaciones entre la música y el lenguaje fueron en la Antigüedad greco-romana tan estrechas como las que terminaron estableciéndose entre las disciplinas que estudiaban uno y otro sistema de comunicación. Nunca, en efecto, perdieron de vista los antiguos ese horizonte cuando se ocuparon del sonido, materia y soporte de ambos sistemas: cuando lo definieron, cuando reconocieron y clasificaron sus diversos tipos, cuando analizaron su articulación jerárquica, cuando prestaron atención a sus unidades mínimas, las letras y las “notas”, entre otros muchos aspectos.

El volumen, de más de 475 páginas, consta de una introducción y once capítulos, además de referencias bibliográficas. Entre otros muchos aspectos, Jesús Luque Moreno trata, en el primer capítulo de “Premisas”, del sonido, la capacidad semántica, los fonemas y prosodemas, la prosodia, el concepto y el término en la Antigüedad, la palabra, la frase, la sílaba, la altura tonal, la intensidad, las sincronía y diacronía, la cantidad y tiempo, etc.; para ocuparse, en los siguientes capítulos, de “Música y gramática”, “Vox/Sonus: definición”, “Vox/Sonus: clasificación”, “La música y el estudio del lenguaje”, “La articulación jerárquica”, “Letras y notas: los elementos del sistema”, “El ritmo”, “El fraseo: miembros en la articulación de la cadena fónica”, “La oralidad del lenguaje literario”, y “A modo de corolario: letras y notas”.

Jesús Luque Moreno es catedrático emérito de la Universidad de Granada. En su condición de latinista y filólogo ha frecuentado terrenos como la traducción y comentario de textos o como la lexicología, la morfología y sintaxis latinas y su reflejo en las lenguas romances. Ha estudiado la antigua prosa, su articulación rítmica y la correspondiente doctrina retórica, pero se ha dedicado con especial asiduidad a la poesía latina y su expresión lingüística, sus formas de versificación y las teorías métricas que la sustentan; todo ello desde la Antigüedad hasta nuestros días.

Estos campos lo han conducido a otros especialmente cercanos, como la fonética, la fonología o la prosodia y, en último término, la música; y en todos ello se ha interesado siempre por la visión de los antiguos: por sus teorías musicales, por sus doctrinas fónico-prosódicas, por su análisis del lenguaje tal como quedó plasmado, sobre todo, en la gramática. Jesús Luque ha andado, pues, en la linde entre el lenguaje y la música, dos sistemas de comunicación que, más que dos territorios vecinos, dos vertientes de una misma realidad.