UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Braulio Gómez, investigador de la Universidad de Deusto, ha declarado hoy que la complejidad política se describe mejor mediante datos objetivos

El investigador de la Universidad de Deusto, Braulio Gómez, considera que los ciudadanos castigan a los políticos que no cumplen su . En opinión de Gómez, la mayoría de los partidos procura cumplir dicho programa y “de hecho cumplen el 80 por ciento del mismo, el problema es que a veces ese 20 por ciento que no se cumple es uno de los principales motivos por los que fueron elegidos”.

Estas declaraciones han sido realizadas con motivo del curso “Aprendiendo a transformar los textos políticos en datos” que se está realizando en el marco de celebra cada año en su sede de Carmona, y del cual es ponente.

En este curso se trabaja con el análisis de los textos políticos para que cualquier documento, ya sea programa electoral, discurso parlamentario o cuentas personales de políticos en Twitter, pueda ser transformado en datos. Del mismo modo, se enseña a codificar programas electorales, a medir la ideología de un texto y a analizar la importancia que tienen los temas que más preocupan a los ciudadanos en los diferentes programas electorales.

Para Braulio Gómez, el programa electoral representa un compromiso con el ciudadano que sólo podría romperse “por circunstancias sobrevenidas que no estaban contempladas en el momento de la redacción”. En general, estos programas o discursos están llenos de retórica y buenas intenciones, es por esto por lo que el experto considera que un análisis basado en datos objetivos permite un análisis más riguroso de una realidad tan compleja como la política, frente a posibles elucubraciones ensayísticas. De este modo, el investigador de Deusto se muestra totalmente partidario de un enfoque analítico de la actividad política.

Los datos, continúa Braulio Gómez, si son válidos y fiables aportan objetividad al discurso; esto no quita que “su uso con fines políticos nunca es neutral”. Según el experto, la manera de presentar los datos nos da información sobre las prioridades y las preocupaciones principales de aquéllos que los usan y dice mucho de su ideología.

Este análisis cuantitativo no es para Gómez una amenaza para el lado humano y social de la política, piensa que de hecho es justo al contrario pues “permite ver con mayor claridad hasta qué punto coinciden las prioridades y las preocupaciones de los ciudadanos con las de sus representantes políticos”.

La transformación de textos políticos en datos nos permite “obtener datos manejables que nos pueden ayudar a ver qué peso dan los programas de los partidos políticos o los discursos de los candidatos a las políticas y a los temas que más pueden preocupar a los ciudadanos”, explica Braulio Gómez, quien considera que reducir un discurso de dos horas o un programa electoral de 300 páginas a una expresión numérica contribuye a mejorar la calidad del debate público, ya que informa de manera rigurosa sobre las posiciones de los actores políticos y los temas que priorizan en sus agendas políticas.

En lo referente a los beneficios de transformar en datos un texto político, el investigador universitario aclara que principalmente permiten hacer una jerarquización de los temas más relevantes de la agenda política, cuantificando su peso dentro del programa, texto o discurso a analizar; y en segundo lugar, permiten calcular la posición política del texto en torno a las dimensiones que queramos analizar, concluye Braulio Gómez.