UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

La periodista Soledad Gallego considera poco adecuado que los periodistas se presenten como portavoces de los partidos políticos ya que éstos cuentan con portavoces y medios propios

La periodista , ha afirmado hoy que “los periodistas tenemos la obligación de mantener la independencia profesional y tenemos que luchar por defenderla” a pesar de la situación actual. Gallego considera que cuanto menos trabajo existe en el sector periodístico, más difícil es mantener esa independencia; sin embargo, el periodista no debe dejarse afectar por esta situación.

Soledad ha realizado hoy estas declaraciones con motivo de la inauguración del curso “El control de los poderes políticos, económicos y financieros sobre los medios de comunicación” que se está realizando en el marco de los cursos de verano que la Universidad Pablo de Olavide celebra cada año en su sede de Carmona, y donde ha impartido su conferencia “¿Los poderes políticos, económicos y financieros controlan y mandan sobre los medios de comunicación?”.

Según la periodista, los medios están haciendo frente a una doble crisis; por un lado, a la económica que supone un “recorte brutal” en publicidad, y por otro lado a la de adaptación de los antiguos medios a las nuevas tecnologías. Todo esto provoca que la situación económica de dichos medios sea muy delicada.

En opinión de Gallego, estamos asistiendo a un incremento del control por parte de los poderes políticos, económicos y financieros motivado por la crisis económica actual. Dicha crisis ha provocado que los conglomerados de prensa tengan problemas económicos: “a más problemas económicos, menos independiente eres”. Sin embargo, continúa la periodista, dichos poderes intentan y han intentado controlar siempre: “unas veces con más capacidad para hacerlo que otras, pero intentarlo lo han intentado siempre. Depende de las circunstancias de cada momento que consigan tener más o menos influencia”, puntualiza.

La que fuera directora adjunta de El País no se muestra alarmada ante una posible pérdida de libertad de expresión en los medios privados, aunque manifiesta que en los medios públicos y en la calle este derecho tan preciado parece estar siendo olvidado. Para solucionar esta situación Gallego propone básicamente dos medidas; en primer lugar, garantizar la independencia de los medios públicos, y en segundo lugar velar porque exista pluralidad en los medios privados. “Está bien que cada uno defienda, desde el punto de vista editorial, lo que cree, pero deben existir bastantes medios para ello y cada vez hay menos.”

En lo referente a la misión del periodista frente a esta situación, Soledad Gallego insiste en que los profesionales de la comunicación deben defender en conjunto la profesionalidad de su trabajo en las redacciones. “Al margen de la propiedad, lo que debe existir son periodistas que se pongan de acuerdo para defender su trabajo dentro de la redacción, de forma que la capacidad de influencia de la propiedad sea relativa”. Y continúa: “los periodistas tienen unos códigos éticos que cumplir y deben exigir que se lleven a cabo en su trabajo profesional, independientemente de que el periódico defienda editorialmente una posición u otra.”

Finalmente, Gallego Díaz reflexiona sobre el papel que algunos periodistas asumen en los debates políticos de televisión, y en los que más que periodistas parecen políticos. “Los periodistas hemos entrado en un mundo del espectáculo del que no deberíamos participar porque somos profesionales de la información”. Así pues, Soledad Gallego considera poco adecuado que los periodistas se presenten como portavoces de partidos políticos, ya que dichos partidos tienen portavoces y medios propios para defender opiniones y posiciones. “Los periodistas deben estar preguntando a los políticos, no respondiendo a ellos”, concluye Gallego.