La llegada del nuevo curso académico supone la posibilidad para muchas personas de completar su formación académica con un Máster. Antes de tomar la decisión de matricularse en alguno de los programas ofrecidos por las distintas Universidades y escuelas de negocios, hay una serie de preguntas que el futuro alumno debe plantearse. La motivación, la adecuación al perfil y las expectativas laborales son algunas de las cuestiones que el .- señala como esenciales a la hora de escoger.

Con motivo de la llegada del mes de septiembre y el inicio de un nuevo curso académico, el CEF.- (Centro de Estudios Financieros) escuela de negocios y centro preparador de oposiciones, ha emitido un listado con aquellas diez cuestiones que todo futuro alumno de Máster debe plantearse antes de formalizar su matrícula.

Para los especialistas del CEF.- antes de embarcarse en un programa Máster es imprescindible dedicar un tiempo a la investigación y a la reflexión como vías para intentar maximizar las posibilidades de éxito. Según Aturo de las Heras, director general del CEF.-, “La formación de calidad es siempre una de las mejores inversiones que podemos realizar en nosotros mismos. No obstante, estudiar un Máster no es una decisión que podamos tomar a la ligera, ya que nos va a representar un importante esfuerzo en términos de dinero y dedicación”.

10 ASPECTOS A TENER EN CUENTA SI TE ESTÁS PLANTEANDO ESTUDIAR UN

1. ¿Qué espero conseguir del Máster? ¿Trabajo? ¿Un ascenso? ¿Conocimientos? ¿Un título? ¿Curriculum? ¿Contactos? Es la primera pregunta que hay que formularse, ya que de su respuesta dependerán muchas de nuestras decisiones posteriores. Si no tenemos muy claros desde el principio los objetivos que perseguimos con la realización de este Master, deberemos replantearnos la cuestión y seguir investigando.

2. ¿Me ayudará a crecer como profesional? Si estoy trabajando, deberé plantearme si la formación que puedo recibir en un Máster determinado me permitirá mejorar mis competencias, habilidades y perfil. Si me servirá para actualizar conocimientos e incorporar nuevas capacidades dentro de mi área de especialización. En definitiva, si me hará más versátil y completo como profesional.

3. ¿Me hará más ‘empleable’? En el caso en que me encuentre en situación de desempleo, la cuestión principal que debemos plantearnos es si la formación escogida nos puede abrir las puertas del mercado laboral. En ese sentido, programas relacionados con profesiones emergentes, con nichos de empleo o con el emprendimiento siempre serán más recomendables que aquellos otros donde exista saturación de profesionales y pocas oportunidades.

4. ¿Es adecuado a mi perfil? El Máster puede ser una excelente vía para abordar un cambio de orientación en nuestra carrera profesional. Pero no siempre el programa con mayores expectativas laborales es el más adecuado para nosotros. También tendremos que valorar si es compatible con nuestro perfil, inclinaciones y preferencias, ya que de lo contrario puede suponer una fuente de frustración y un nuevo problema más que una solución.

5. ¿Vale lo que cuesta? Un Máster es caro o barato en función las expectativas que tengamos depositadas en él. Ni la opción más costosa es necesariamente la mejor, ni decantarse por la más económica resolverá siempre nuestras necesidades. Una vez hemos realizado una primera criba de posibles programas interesantes, tendremos que plantearnos cuáles de ellos podemos permitirnos de una manera realista. A continuación habrá que seleccionar aquellos que pensemos nos ofrecen una mejor relación calidad / precio.

6. ¿Cómo vamos a pagarlo? ¿Disponemos de ahorros? ¿Me lo paga mi familia? ¿Mi empresa estaría dispuesta a asumir total o parcialmente el importe del Máster? ¿Hay posibilidad de abonarlo a plazos? ¿Puedo acceder a financiación a través de mi banco habitual o por medio de acuerdos suscritos por el propio centro con otras entidades bancarias? ¿Existe algún programa de becas, ya sean institucionales o concedidas por la propia institución educativa, al que pueda acogerme?

7. ¿Es la escuela más adecuada? Aquí deberemos fijarnos, más allá de lo apetecible de un determinado programa, en el prestigio de la escuela o Universidad que lo imparte, en su trayectoria, experiencia y resultados, así como en la calidad de sus profesores. También entran en juego otras variables complementarias como servicios al alumno, instalaciones, materiales, bolsa de trabajo, etc.

8. ¿Soluciona mis necesidades de formación? En la mayoría de los casos, un Máster proporciona una visión muy exhaustiva sobre una determinada materia. Pero tal vez lo que nosotros necesitemos sea una formación más focalizada en un aspecto muy particular. En tal caso, tal vez debamos considerar otras opciones como un curso corto o seminario especializado sobre aquella parcela de nuestro interés.

9. ¿Puedo dedicarle el tiempo necesario? Por mucho que pensemos que todas las piezas encajan y que hemos encontrado el Máster de nuestros sueños, aún deberemos bajar a la realidad una vez más y preguntarnos si seremos capaces de dedicar el esfuerzo y tiempo que un programa de estas características exige. ¿Es nuestra situación laboral y personal compatible con las horas de clase y estudio que supone cursar un Máster, ya sea presencial o en la modalidad a distancia?

10. ¿Estoy motivado? Tal vez se trate de la cuestión fundamental. Por lo general, un Máster representa un periplo de entre uno y dos años de intensa dedicación. Un esfuerzo adicional a nuestros quehaceres y obligaciones diarias que va a poner a prueba nuestra fuerza de voluntad. Sólo teniendo muy claros esos objetivos de los que hablábamos al principio podremos sacar la energía necesaria para llevar a buen puerto el proyecto.

Etiquetado con:

Noticia clasificada como: Ayuda en la universidad

Te gustó este artículo? Subscríbete a mi RSS feed