UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALENCIA

El Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, en los Cursos de Verano de Santander de la UCV

, Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias del Vaticano, ha afirmado hoy que “el Papa está muy preocupado por el y lo considera un problema muy serio” en unas declaraciones previas a su intervención en el Curso de Verano de Pensamiento Cristiano de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) en Santander, centrado en la figura del filósofo español Julián Marías.

Previamente a su ponencia, monseñor Sánchez Sorondo ha explicado que “el calentamiento global es responsabilidad humana y no podemos seguir adelante así” y ante esto “la solución es la ética, porque la falta de ésta es la causa de la crisis económica y la que se esconde tras los graves problemas del mundo. Hemos de volver a las virtudes aristotélicas a las que la fe cristiana dio una nueva dimensión”.

Igualmente, ha asegurado que el Papa está muy preocupado “por la falta de respeto a la legislación internacional respecto del armamento atómico, por la paz y por la inclusión social, especialmente por la falta de empleo en la juventud y el tráfico de seres humanos”.

Monseñor Sánchez Sorondo ha expuesto, asimismo, la preocupación del Papa “por el anuncio del Evangelio en Asia”, donde solo el tres por ciento de la población es cristiana. “Es misión de América ser puente entre ambos océanos para llevar el Evangelio a Asia”, ha añadido.

En ese sentido, ha recordado la importancia que concedió Julián Marías a San Juan Pablo II, que realizó un esfuerzo “sobrehumano” en el mundo globalizado por “intentar mostrar el amor de Dios mas allá de cualquier confín y, al mismo tiempo, por querer hacer respetar la justicia en y entre las naciones”.

Frente a las nuevas formas de ateísmo que reniegan de las raíces cristianas de Occidente, el obispo argentino se ha referido a la insistencia de Marías en que Occidente es una realidad “muy precisa”, definida de sus tres raíces: “La razón filosófica y científica de origen principalmente griego; el orden según autoridad y derecho, proveniente de Roma; y la religión hebrea y cristiana, personal, que considera a Dios como Padre y al ser humano como su imagen libre, llamado a participar de la vida divina”.

El obispo argentino ha hecho énfasis, precisamente, en que para Marías, el “punto de inflexión” de la filosofía se produjo con la obra de Ortega y Gasset, centrada en una marcada atención por la vida humana, sobre la esencial conexión entre el yo y el mundo (“yo soy yo y mi circunstancia”), sobre la idea de verdad como alétheia y, sobretodo, sobre la inseparabilidad entre la razón y la vida en esa noción sintética acuñada por Ortega de “razón vital”.

Marías consideraba que la filosofía del siglo XX “era la más apta para entender y expresar la visión de la realidad presente en el cristianismo” porque, partiendo de ese punto de inflexión, “o sea desde la persona como yo o sí mismo viviente absoluto por participación”, resulta “necesaria” la pregunta por Dios y consecuentemente “por la realidad creada del ser humano”.

Finalmente, monseñor Sánchez Sorondo ha hecho referencia a la reivindicación de Marías de que, “desde el punto de vista del cristianismo en su significado religioso, hoy más que nunca, estamos llamados a recomenzar desde este núcleo, o sea desde el misterio de la Trinidad, desde la Encarnación y desde Pentecostés o la presencia del Espíritu Santo en la historia”.

En este sentido, ha incidido en que la palabra `teología´ “debe tener su referencia primaria en Dios. En Dios, uno y trino, usando la recta razón, se deben encontrar las llaves últimas para resolver las cuestiones que agobian a los seres humanos de la actualidad”.