Llegó uno de los momentos más esperados, y temidos, por los estudiantes: la . Una gran cantidad de alumnos se juegan en estos buena parte del curso y de sus posibilidades de cursar una u otra carrera.

En 2013, 9 de cada 10 alumnos superaron las pruebas. El profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo, Fernando Miralles, da algunos consejos para no entrar formar parte del 10% que no aprueba.

1-. No tomar fármacos ni bebidas energéticas en exceso antes del examen.

2-. Dormir al menos siete horas.

3-. No ponerse en contacto con amigos que estén muy nerviosos.

4-. Practicar técnicas de relajación.

5-. El día de la prueba, evitar el último repaso a fondo, ir sin prisas al examen y no comentar el temario con los compañeros de clase.

6-. Durante el examen, Miralles sugiere leer todas las preguntas y empezar a contestar las que mejor se sepa, controlar el tiempo en todo momento, y que, en caso de ponerse nerviosos, realizar la técnica de ‘parada de pensamiento negativo’ y ‘relajación’.

7-. Los padres de los alumnos deben dar a sus hijos datos objetivos de la Selectividad, como que normalmente aprueban casi el 93% de los alumnos se presentan, recordarles las buenas notas que han sacado a lo largo del curso y darles apoyo en todo momento.

Según diversas investigaciones, entre el 15% y el 25% de los estudiantes españoles presentan niveles muy elevados de ansiedad.

“Hay muchos jóvenes que, aun siendo buenos estudiantes, no saben enfrentarse a exámenes tan importantes como la Selectividad, al no poder controlar la ansiedad que les genera este tipo de pruebas”, precisa Miralles.

En este sentido, advierte de que este tipo de ansiedad “no siempre puede ser controlada” por la persona y puede llevar a los alumnos a “disminuir su rendimiento escolar” y, “en los casos más graves, incluso a no presentarse al examen”.

Entre los síntomas, apunta la irritabilidad, agresividad, susceptibilidad o mal humor, insomnio y malestar físico, aparición de pensamientos negativos, ganas de dejar los estudios, miedo al fracaso o a quedarse en blanco.