UNIVERSIDAD DE LA RIOJA

La motocicleta de competición desarrollada por el equipo , integrado por estudiantes y profesores de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de La Rioja, participará con el dorsal 22, por primera vez, en el III Certamen , en el que participan 30 campus de España, resto de Europa y América, y que se celebra del 2 al 5 de octubre, en el circuito de .

José Arnáez Vadillo, rector de la Universidad de La Rioja, y Pedro Sanz Alonso, presidente del Gobierno de La Rioja, han presidido hoy, martes 30 de septiembre, la presentación de la motocicleta de competición de 250cc 4T que, durante el último año, han desarrollado el equipo UniRioja-MotoStudent en las instalaciones de la Escuela de Ingeniería.

El proyecto ha sido posible gracias al patrocinio de la Universidad de La Rioja, la Fundación Riojana para la Innovación (FRI) y la Consejería de Industria, Innovación y Empleo del Gobierno regional; así como de las empresas Matricerías LAM, Standard Profil, Daniel Mateos, Motos Vidal, Uniriver, CampTecnológico, Mayoral, Vental, Maturana, Motos Jose, Decathlon, Acrilic y el IES Cosme García.

En un año de trabajo, UniRioja-MotoStudent ha desarrollado un modelo competitivo que incorpora diferentes sistemas innovadores en su fabricación y la tecnología más puntera utilizada en equipos profesionales enfocada a competición con el fin de poder ganar alguno de los premios de la competición.

El jurado evaluará tanto el diseño como la capacidad de innovación del prototipo, así como la planificación anual y costes de fabricación; además de reconocer la victoria en carrera, otorgará premio al mejor proyecto industrial y al proyecto más innovador.

Unirioja-motostudentLA MOTO

La motocicleta es un modelo de 250cc fabricada íntegramente por los estudiantes y profesores de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de La Rioja, con ayuda de las empresas y entidades colaboradoras, a partir del motor, las ruedas y la suspensión entregados por la organización a todos los equipos. El motor de cuatro tiempos se ha optimizado para que funcione al máximo rendimiento, y además se ha diseñado y fabricado un carenado que le da un carácter propio y distinguible.

La motocicleta posee una estructura completamente regulable para adaptarse perfectamente al trazado y dotar de comodidad al piloto. Integra avances punteros en tecnología, como una centralita específica usada por primera vez en motos que permite programar diferentes mapas de motor para adaptarse a las circunstancias del circuito, de lluvia o de consumo necesarias en cada momento; cambio semiautomático, una interfaz de monitorización para el piloto implementada en una tablet –que sustituye al dashboard del piloto- y registro de datos, que permite después de cada vuelta qué es necesario corregir.

La estructura de la moto se ha fabricado en aluminio aeroespacial, con un chasis de doble viga perimetral cerrado, aligerado y optimizado para reducir al mínimo su peso. La suspensión trasera posee un sistema de bieletas-balancín que permiten regular su dureza consiguiendo que la moto se adapte a cualquier trazado. La geometría de la moto es completamente regulable y adaptable para poder variar el comportamiento de la moto y adaptarse a cualquier circuito, circunstancia o estilo de conducción.

Las motos de competición llevan el cambio de marchas invertido. El equipo ha diseñado un mecanismo para invertir el cambio y adaptarse a esta necesidad. Además se ha implementado el cambio secuencial mediante la nueva centralita implementada. El cambio semiautomático es un sistema empleado en competición que permite subir marchas sin necesidad de soltar el acelerador ni embragar, lo que permite ahorrar cerca de dos segundos por vuelta.

El carenado de la moto se ha diseñado y fabricado íntegramente, en vez de comprarlo y adaptarlo. En el diseño se han realizado estudios para conseguir que la aerodinámica de la moto sea óptima y se han incluido dos entradas de aire dirigidas a un airbox. Este sistema utilizado en competición permite obtener una sobrepresión e introducir más aire en el motor obteniendo un mejor rendimiento.

Finalmente, se ha diseñado un prototipo para convertir la moto en híbrida mediante la adición de un nuevo motor eléctrico que añade par al proporcionado por el motor de gasolina. Este sistema es la adaptación a la motocicleta del sistema KERS utilizado en F1, implementado por primera vez en moto, y que permite recuperar energía en las frenadas y liberarla para obtener un impulso extra que permita, por ejemplo, realizar un adelantamiento.

Este sistema se implementa sin añadir peso a la moto ya que utiliza el propio alternador de la moto como motor eléctrico. Este novedoso sistema no ha dado tiempo de terminar de desarrollarlo por lo que no se ha podido implementar en la moto, pero será presentado ante el jurado del concurso con la maqueta desarrollada en un motor de 125cc.

EQUIPO Y PATROCINADORES

El equipo UniRioja-MotoStudent está formado por los profesores Alberto Falces y Javier Rico –del Departamento de Ingeniería Eléctrica- y Manuel Mendivil Giro –del Departamento de Ingeniería Mecánica-, y los estudiantes Rubén Ubis Soriano, Raúl Díez Ricondo, Enrique Rubio Aguado, Daniel Olano Lerena, Carlos Fuentes Rica, José Juanes Rodríguez, Ignacio Fernández Estébanez, Alberto Chavarri Hernando y Eduardo Martínez.

Los patrocinadores que han colaborado en el proyecto han sido la Universidad de La Rioja, la Fundación Riojana para la Innovación (FRI) y la Consejería de Industria, Innovación y Empleo del Gobierno regional; Matricerías LAM, Standard Profil, Daniel Mateos, Motos Vidal, Uniriver, CampTecnológico, Mayoral, Vental, Maturana, Motos Jose, Decathlon, Acrilic Soldaduras Carlos Clavijo y el IES Cosme García.

El equipo ha estado dividido en cinco grupos –algunos de cuyos miembros participan en varios de estos- dedicados al diseño del chasis y la suspensión; estudios aerodinámicos y diseño del carenado; optimización y puesta a punto del motor; desarrollo de la unidad electrónica de control del motor; y desarrollo del proyecto industrial de fabricación en serie.

Los estudiantes son quienes han tenido que encontrar soluciones a problemas reales sin que el profesor le brindara la solución o la forma de resolverlo, mejorando su perfil de cara a la salida al mercado laboral y, en definitiva, generando conocimiento capaz de abrir la puerta a nuevos proyectos de Ingeniería, transferencia tecnológica, desarrollo de patentes, etc.