UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El catedrático habló sobre diversidad biológica durante el acto de apertura de curso de la Universidad de Navarra

“En los próximos años habrá que dilucidar si los parques zoológicos se han de mantener como lugares con los animales que los visitantes desean ver o con aquellos que podrían desaparecer. Los zoológicos modernos se transformarán así, en una especie de ‘arcas de Noé’, como último refugio para especies amenazadas”. Así lo afirmó el catedrático de Zoología de la Universidad de Navarra Luis Herrera durante la lectura de la lección inaugural del curso académico del año 2014-2015, sobre “Diversidad Biológica”.

“El planeta se enfrenta a una modificación acelerada de sus ecosistemas y a la pérdida irreversible de su valiosa biodiversidad”, explicó el profesor. La contaminación ambiental, la construcción de carreteras, la caza furtiva, el exceso de pesca o el cambio climático son algunas de las causas de este problema, según dijo. De hecho, el conjunto de modificaciones del clima influye en las poblaciones “favoreciendo un corrimiento de franjas de vegetación y los procesos de desertización. Algunas especies persisten, pero otras migran y otras desaparecen”.

Asimismo, la aparición de especies exóticas invasoras (EEI) constituye también una amenaza cada vez mayor. “Los sistemas fluviales y embalses de la Península Ibérica están afectados por las EEI. Hasta el año 2000 se habían introducido 21 especies de peces de las cuales 13 se consideran invasoras”.

Bancos de conservación de la naturaleza

Ante este panorama, es necesario “aplicar los conocimientos y tecnologías de las que se dispone para conservar la biodiversidad”. Algunas maneras de lograrlo son la declaración de espacios protegidos, como la Red Natura 2000 en Europa; o en España, la reciente Ley de Evaluación Ambiental, que incluye los bancos de conservación de la naturaleza como un mecanismo voluntario que permite restaurar las pérdidas netas de valores naturales.

El experto destacó que estos bancos son un instrumento de especial relevancia para conservar la biodiversidad. En ellos se implanta “un proyecto de creación, mejora y restauración del medio ambiente. La iniciativa genera un incremento del valor ambiental del terreno que se comercializa en forma de créditos ambientales para restaurar los daños a los ecosistemas”.

Asimismo, se refirió a los jardines botánicos, que cultivan en todo el mundo más de 80.000 especies, una cuarta parte de la biodiversidad vegetal; así como a los programas de conservación de la naturaleza, claves para frenar la desaparición de especies amenazadas como el oso pardo, el lince ibérico, el urogallo, el desmán del Pirineo o el quebrantahuesos en España.

Durante su intervención, el catedrático presentó diapositivas  para ejemplificar algunas de las cuestiones tratadas. Entre ellas, destacan imágenes navarras como el hayedo del Parque Natural de Bértiz o la selva de Irati como muestra de biodiversidad; el suelo desértico de las Bardenas Reales como consecuencia del cambio climático; el Parque Natural de Urbasa o la Reserva Integral de Larra como protección del medio, entre otros.

El profesor Luis Herrera es licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de La Laguna y doctor por la Universidad de Navarra. Fue profesor adjunto de Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, amplió estudios en el Zoologische Staatssammlung München como becario de la Fundación Alexander von Humboldt y como Visiting Scholar en la Universidad de Múnich y en la Universidad de Bonn. Recientemente ha sido reconocido por el Cabildo de la Gomera. Además, ha recibido el Premio Humboldt en Limnología por su investigación aplicada al conocimiento de un ecosistema acuático e inventó un sistema innovador de nomenclatura numérica para el archivo de las especies en el Museo de Zoología de la Universidad de Navarra.