UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

La Ribera presenta la peor situación socioeconómica de la Comunidad Foral

La Cátedra de Investigación para la Igualdad y la Integración Social (CIPARAIIS) de la Universidad Pública de Navarra ha dado a conocer hoy sendos informes sobre exclusión, uno de los cuales revela la existencia de desigualdades sociales “muy importantes” entre las distintas zonas de Navarra, donde la peor parte se la lleva la Ribera en su conjunto, tanto la Ribera Alta como la Ribera Tudelana, que presentan la situación socioeconómica más desfavorable. El informe señala además que la incidencia de las prestaciones sociales “no es coherente” con la extensión de las necesidades en cada territorio.

El estudio sobre desigualdades territoriales ha sido presentado, junto con otro informe de aproximación multidimensional a la exclusión en Navarra, dentro del seminario “Fractura social en Navarra. Reflejos del avance de la exclusión social y de las desigualdades territoriales en Navarra”, que se ha celebrado a lo largo de esta mañana en la Universidad Pública de Navarra. El objetivo de este seminario es ahondar en los efectos de la crisis a través del estudio de los datos que proporciona, entre otras fuentes, la Encuesta de Condiciones de Vida de la Comunidad Foral de Navarra 2012, que permite un nivel de análisis más detallado que el ofrecido por fuentes de carácter estatal.

En la presentación de estos dos informes han participado el director de la Cátedra CIPARAIIS, Miguel Laparra, las responsables técnicas de ambos estudios, Nerea Zugasti, Sagrario Anaut, y el vicerrector de Investigación Alfonso Carlosena.

Razones del desequilibrio

En el primero de los informes de CIPARAIIS, se demuestra que, a pesar de la existencia de una Estrategia Territorial para Navarra, las desigualdades entre las distintas zonas son muy relevantes. Concretamente, la Ribera en su conjunto ofrece el peor panorama socioeconómico, con posiciones bastante alejadas de la media en la mayoría de sus indicadores a pesar de la juventud relativa de su población en el contexto navarro. Las diferencias van de 1 a 2 puntos en desempleo o en riesgo de pobreza, pero llegan a ser de 1 a 5 puntos en cuanto a pobreza consistente, que mide la acumulación de pobreza monetaria junto con privaciones en el hogar.

Esta situación en la zona de la Ribera va asociada a la presencia de una proporción significativa de población extranjera (un 14,5%), que muestra mayor dificultad en lo económico y en lo social; a la propia estructura económica territorial, basada en el sector agrícola y agroalimentario; y a la falta de políticas públicas acordes a las necesidades que han marcado este proceso.

Los territorios con las mejores posiciones relativas en cuanto a la situación socioeconómica son Pamplona, el Pirineo y la Navarra Media Oriental En posiciones más intermedias se sitúan el Noroeste y la zona de Estella.

Privaciones materiales y pobreza consistente

Por su parte, el informe “La pobreza consistente y otras dimensiones de la exclusión social en Navarra” confirma, según CIPARAIIS, la amplitud del espacio social de la exclusión que ya se mostraba en investigaciones anteriores de la cátedra. Así, los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de la Comunidad Foral de Navarra reflejan que el 16,5% de la población (en torno a 105.900 personas) vive situaciones de privación material (problemas para pagar gastos básicos de vivienda, alimentación, bienestar…), y que un 17,7% (en torno a 113.600 personas) vive en condiciones de bajos ingresos (inferior al 60% de la mediana de los ingresos anuales por persona equivalente).

El informe precisa que un punto clave es el dato de la pobreza consistente, que mide la acumulación de pobreza monetaria junto con privaciones en el hogar, y que en Navarra alcanza al 8,4% de la población. Son, por lo tanto, personas que experimentan una falta de oportunidades evidente en relación al resto de la población y cuya situación puede vincularse a situaciones de exclusión persistentes. Residen en viviendas más degradadas, tienen dificultades de acceso a servicios sanitarios a los que el sistema público no llega (salud bucodental, por ejemplo) y muestran mayor aislamiento social.

CIPARAIIS añade que la crisis y los ajustes del gasto social han dado lugar en Navarra a nuevos problemas, como es el caso de los hogares afectados por procesos de exclusión en la vivienda, que suman 40.100 en 2012 (17,1%). La mayor parte de ellos por problemas de insalubridad (9,9%), es decir, goteras, humedad o podredumbre, y en menor medida por entornos degradados (3,9%), viviendas en precario (2,8%) o hacinamiento grave (1,6%).

Otro problema que revela el informe es que algunos grupos se alejan de la integración, sobre todo por falta de formación, ya que un 10,2% de la población entre 18 y 24 años ha abandonado prematuramente los estudios y, entre los 18 y los 30 años, un 3,1% no ha terminado ni los estudios más básicos. Esta circunstancia hace que estos y estas jóvenes, sin ser propiamente excluidos en la actualidad, se enfrenten a un alto riesgo de trayectorias descendentes hacia la pobreza y la exclusión social.

Una necesaria reflexión

A la vista de todos estos datos, CIPARAIIS plantea la necesidad de una reflexión en profundidad sobre las políticas sociales en Navarra de manera que se garantice el acceso efectivo a derechos sociales básicos a todas las personas en todos los territorios. La cátedra añade que la crisis social que experimenta actualmente Navarra pone de manifiesto “el riesgo de fractura social, cada vez más presente, que podría llegar a ser también una fractura territorial si no se corrigen las actuales diferencias”.

La Cátedra CIPARAIIS está integrada por la UPNA y las siguientes entidades sociales: Cáritas Diocesana de Pamplona-Tudela, Cruz Roja Navarra, Fundación Secretariado Gitano, Red de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social.