buscaba para sus textos una lectura comprometida”

En este se presentan por primera vez en lengua castellana textos fundamentales de un debate que ha recorrido la historia del pensamiento occidental: la polémica de los sexos. En ellos, Marie de Gournay no solo vindica los deseos, necesidades y expectativas de una mujer que buscaba ser dueña de su propia vida, sino que elabora una argumentada defensa de la dignidad y de las capacidades intelectuales de las mujeres.

P. Marie de Gournay edita los Ensayos de Michel de Montaigne. ¿Cómo llega a convertirse en la editora de esta obra?

R. Por un deseo del propio Michel de Montaigne cuya viuda envió a Marie de Gournay una copia anotada de los Ensayos, en la que ella misma había trabajado con el autor, para que realizara una nueva edición y los publicara. Con esta primera edición póstuma, publicada en 1595 acompañada de un prólogo largo de la propia Gournay, se inicia una larga serie de sucesivas ediciones que ella realizó y supervisó a lo largo de su vida.

P. ¿Qué se puede destacar de su labor como editora?

R. La crítica ha valorado tanto su trabajo meticuloso y preciso como el rigor con el que lo realizaba, de modo que su edición de 1595 se considera actualmente como la más próxima a lo que Montaigne hubiera deseado. Y eso ha supuesto la restitución contemporánea de su autoridad como editora de los Ensayos.

P. ¿Qué supone este encargo en su vida como escritora?

R. La edición de los Ensayos favoreció sin duda el desarrollo de su carrera intelectual dada la autorización que suponía el reconocimiento de un autor de prestigio en un mundo de dominación masculina. Desde muy joven Gournay estaba resuelta a emprender una vida intelectual y antes de conocer a Montaigne y leer su obra ya había escrito una obra de ficción. El encargo posterior de la edición de aquellos le sirvió para hacer, a través de su prólogo, su presentación pública y anunciar su deseo de participar en el foro del que estaban excluidas las mujeres.

P. Dicen ustedes que su obra ha resultado incómoda para la historia del pensamiento y su figura para algunos de sus contemporáneos.

R. La obra intelectual de Marie de Gournay es polifacética y está muy pegada a la realidad de su tiempo, a la que observaba con meticulosidad y criticaba con honestidad y de forma directa, y esa repercusión en la realidad resultaba conflictiva. Dentro de esa amplitud de pensamiento lo que generaba mayor incomodidad, sin duda, era su pretensión de participar en un mundo intelectual vedado a las mujeres. Lo que ella critica de forma original, realizando un análisis bien argumentado en defensa de la dignidad, de la capacidad intelectual femenina y de la igualdad de mujeres y hombres, así como sobre los mecanismos de desautorización de las mujeres eruditas. En ese sentido, la recuperación contemporánea de su autoridad y autoría ponen de manifiesto su actualidad.

P. ¿Cuáles son sus aportaciones más significativas a la historia del pensamiento?

R. Gournay piensa y escribe sobre lo que ve y lo que vive y con ello elabora un discurso de razón al lado del cual coloca el sentimiento. Hace esta vinculación porque considera que a los hombres les falta sensibilidad: carecen de sentimiento y rigor en su discurso cuando ignoran o desprecian a las mujeres y sus hechos. Con lo que hace evidente lo limitado de un discurso varonil exclusivo y excluyente. Asimismo, resalta el valor de las palabras para expresar el pensamiento y hace explícita la necesidad de buscar términos nuevos para expresar ideas originales. Diciéndolo con sus palabras: “Para lo extraordinario hay que buscar términos inusitados para poder expresarlo”.

P. ¿Y a la defensa de la igualdad de sexos?

R. Sus ideas sobre la igualdad y en defensa de las mujeres atraviesa toda la obra de la autora, no obstante escribió un tratado específico, Igualdad de los hombres y las mujeres, en el que expone un pensamiento tenaz y clarividente sobre algo que hoy en día nuestra sociedad asume como propio sin reconocer su verdadera historia: la igualdad en valor de los sexos y la capacidad de las mujeres para la excelencia. Pero a la autora no le interesa solamente la denuncia. Quiere abrir un espacio de diálogo en el que participen mujeres y hombres. Un especio autorizado, que ella abrió dentro de la historia del pensamiento, en el que reconocer las cualidades de las mujeres.

P. Esta obra incluye cuatro textos de la escritora francesa. ¿Por qué estos cuatro textos? ¿Cuál ha sido el criterio y proceso de selección?

R. Hemos escogido cuatro textos- Igualdad de los hombres y las mujeres, Agravio de damas, Apología de la que escribe, Copia de la vida de la doncella de Gournay- porque tomados en su conjunto dan cuenta de la singularidad de su pensamiento sobre la diferencia de los sexos, sobre la igualdad de mujeres y hombres y sobre la función política y cultural de las acciones en defensa de las mujeres.

P. ¿Qué hueco rellena este libro?

R. Es la primera vez que se publican estos textos en castellano y cabe resaltar lo significativo de la presencia de Marie de Gournay en la colección Clásicos del Pensamiento del . Y esta presencia se debe a que Txetxu Ausín y Ana Romero, querían incorporar a la colección la obra de alguna pensadora y nosotras no dudamos en proponer a Marie de Gournay porque pensamos que en su vida y en la recepción de su obra concurrían muchas características paradigmáticas de lo que ha sido la exclusión de las mujeres de esta tradición.

P. ¿Cómo debemos aproximarnos a la lectura de esta obra hoy?

R. Una buena forma de aproximarse a esta obra es hacerlo siguiendo lo que su legado nos sugiere -Gournay buscaba para sus textos una lectura comprometida-, pues de esa manera escucharemos los ecos de una voz que hablaba con verdad cuya resonancia llega hasta nuestro presente.

P. ¿Quiénes deberían leer esta obra?

R. Todas aquellas personas que quieran conocer el pensamiento ‘incómodo’ de una mujer erudita que quiso ser autora para difundir ideas originales en su tiempo, que contribuyó a la creación de un red de mujeres eruditas en el siglo XVII cuyo efecto multiplicador dio lugar al reconocimiento de la autoridad intelectual femenina y cuyas ideas invitan a pensar su proyección en el presente.