UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

Se trata de la nueva política de competitividad para el periodo 2014-20

Un grupo de expertos de distintas disciplinas se han dado cita hoy en el rectorado para asistir a una jornada sobre ‘Estrategias regionales para la especialización inteligente’ (), cuyo objetivo es establecer agendas integradas de transformación económica y territorial para subrayar las ventajas competitivas de cada región.

La jornada, presidida por la rectora, contó con la presencia de Francisco Triguero, secretario general de Universidades de la Junta de Andalucía, Antonio Galán, director general de la Agencia IDEA; el consejero técnico de la Secretaría general de Universidades, Luis Delgado, y Víctor Muñoz, asesor de la rectora para Andalucía Tech.

Precisamente el modelo de Campus de Excelencia Internacional, su estrategia, tiene mucha relación con la especialización inteligente, y así lo hicieron ver los participantes en las jornadas, que aseguraron que los recursos para la especialización (RIS3) consisten en agendas integradas de transformación económica territorial basadas en cinco asuntos importantes:

– Se centran en el apoyo e inversión de los gobiernos en las prioridades, retos y necesidades para el desarrollo económico de cada territorio
– Aprovechan los puntos fuertes, las ventajas competitivas y el potencial de excelencia de cada país o región
– Respaldan la innovación tecnológica y aspiran a estimular la inversión del sector privado
– Involucran por completo a los participantes y fomentan la innovación y la experimentación
– Se basan en la evidencia e incluyen sistemas sólidos de supervisión y evaluación de los resultados

La especialización inteligente significa identificar las características y activos exclusivos de cada país o región, subrayar las ventajas competitivas de cada región y reunir a las partes interesadas y recursos regionales en torno a una visión de su futuro que tienda a aprovechar ámbitos de actividad competitivos a nivel global.

También significa reforzar los sistemas de innovación regional, maximizar los flujos de conocimiento y divulgar los beneficios de la innovación para toda la economía regional. Por ello, es esencial que el diseño de estas estrategias incluya procesos desde abajo hacia arriba, es decir, teniendo en cuenta los activos y capacidades de cada territorio y a través de un proceso de descubrimiento emprendedor, es decir, implicando a organizaciones y empresas innovadoras.