UNIVERSIDAD DE ALICANTE

Según el estudio “Género, Educación e Igualdad” de la UA, las dificultades económicas, las presiones sociales y familiares, y las limitaciones legales, son las principales trabas

“La desigualdad en las oportunidades en el desarrollo de las capacidades de las jóvenes, en función de su origen social y del barrio donde viven, es cada vez mayor”. Esta es una de las primeras conclusiones del Proyecto de Investigación de la Universidad de Alicante “Género, Educación e Igualdad” desarrollado por un grupo de profesoras y profesores de la Universidad de Alicante, junto con otros docentes, mediadores, educadores y estudiantes de los centros educativos de la zona Norte de Alicante que han querido participar en el estudio.

Una de las fases fundamentales del proceso de investigación se está llevando a cabo a partir de entrevistas en profundidad a mujeres jóvenes que residen en algunos de los barrios de la zona Norte. “Los resultados revelan que muchas de ellas se ven obligadas a abandonar los estudios al finalizar la ESO, e incluso antes, por el agravamiento de los problemas económicos familiares a causa del paro prolongado, el alto coste de los estudios, la ausencia de becas de comedor y libros, así como por el empeoramiento de las condiciones de vida. Según constata el estudio, “en no pocos casos se han detectado problemas de alimentación, de vivienda o de cortes de luz y/o agua por impago”, indica María Jiménez Delgado, directora del proyecto y profesora de Sociología I de la UA.

Presiones sociales y familiares

Esta situación que se ve agravada por las presiones sociales ya que, en muchas ocasiones, las familias no perciben la utilidad de la escuela en sus vidas. Además, las jóvenes en una gran proporción, asumen tareas de cuidado y de apoyo familiar muy pronto cuidando a hermanos, familiares, realizando las tareas domésticas, acompañando a sus progenitores en el mercado ambulante o en trabajos informales.

Otras de las grandes cuestiones que limita la formación de las jóvenes que viven en la Zona Norte de Alicante es la legal. Según explica la abogada Yury Leal, que atiende a vecinos y vecinas del entorno y colabora en el proyecto, “las chicas de origen extranjero que no disfrutan de la nacionalidad española y no tienen permiso de residencia o dependen del trabajo de sus progenitores para su renovación, sufren una situación angustiosa de inestabilidad legal. Alguna joven nos ha confesado su preocupación por la posibilidad de ser expulsada o no poder continuar con los estudios ni recibir beca por no poder renovar la residencia al carecer de empleo su familia”. En este sentido, “el endurecimiento de los requisitos para ser escolarizado al exigirse la tarjeta sanitaria y el NIE, provoca una situación de desigualdad educativa inicial de las y los hijos de la inmigración”, apunta.

Apoyo del profesorado

Una de las cuestiones que más anima a las jóvenes a continuar sus estudios es el apoyo recibido del profesorado. “Todas las jóvenes que siguen estudiando, a pesar de las condiciones económicas, sociales y familiares adversas, destacan la importancia que ha tenido la confianza en ellas mismas que el profesorado les ha transmitido y el apoyo y los refuerzos que éstos les han brindado. Varios factores juegan en contra en la actualidad en estos centros, entre ellos, una plantilla docente inestable y más reducida que impide un trabajo educativo más coherente y continuado”, destaca María Jiménez Delgado.

Perfil de las jóvenes

El objetivo del Proyecto I+D+i “Género, Educación e Igualdad” de dos años de duración (2013-2015), es visibilizar, analizar y mejorar la situación de las adolescentes y jóvenes de estos barrios que continúan en el sistema educativo postobligatorio, o han abandonado y fracasan sin terminar la educación secundaria obligatoria. Para conocer sus características, el equipo de investigación también ha llevado a cabo encuestas al alumnado de la ESO y de Bachiller de los cuatro institutos de la Zona Norte de la ciudad de Alicante: Las Lomas, Virgen del Remedio, Leonardo da Vinci y Gran Vía. Como referencia comparativa ajena a este entorno, se ha incluido en el proceso al IES Agost del término municipal de Agost (Alicante). Gracias a la colaboración de equipos directivos, mediadores, orientadores y profesorado de estos centros, han recopilado 1094 cuestionarios, de los cuales, 934 corresponden a los cuatro centros de la Zona Norte.

De estos 934 cuestionarios, el 42% corresponde a alumnado hijo de inmigrados y de entre el alumnado español, el 20% es gitano, merchero o mestizo. Este último colectivo se concentra en un 87% en el primer ciclo de la ESO, lo que muestra una tendencia muy acusada al abandono escolar a partir de 2º de la ESO. Se adjunta gráfico con los datos según cultura/etnia/ origen y nivel educativo.

En este sentido, la diversidad de procedencias es significativa ya que los progenitores provienen de 48 países diferentes. El origen más repetido es Marruecos, con 218 padres y madres de esta procedencia y 82 alumnos. En segundo lugar, se sitúa Ecuador (126 progenitores y 56 alumnos), y en tercer lugar Argelia (68 padres y 25 alumnos). “Un dato sorprendente es que entre el alumnado de origen extranjero, más del 58% se identifica con su cultura de origen frente a un 8% que lo hace con la cultura española”, explica Brahim El Habib, estudiante de doctorado de la UA y colaborador en el proyecto.

Expectativas de futuro

En lo que se refiere a las expectativas del alumnado, la encuesta revela una significativa semejanza entre el de origen extranjero y “el resto de alumnado español” que desean realizar estudios postobligatorios. Sin embargo, la población gitana, merchera y mestiza marca diferencias importantes optando por estudiar un Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), casarse o quedarse en casa. Se adjunta gráfico con los datos según cultura/etnia/ origen.