UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

* La cercanía de Canarias al continente donde los niveles de contaminantes químicos están aumentando de forma exponencial puede exponer igualmente a los habitantes de este archipiélago, ya que los contaminantes químicos no conocen fronteras

Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), en colaboración con la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, han publicado un trabajo de investigación en el que se estudia la relación existente entre la contaminación por y el nivel de desarrollo económico y social en los habitantes de los países de África Occidental y Central.

Los investigadores señalan que varios estudios realizados en muestras ambientales (aire, suelo, agua) indican que los niveles de muchos contaminantes orgánicos persistentes (COPs) están aumentando en el continente africano. Los COPs son sustancias sintéticas, altamente lipofílicas, persistentes y acumulativas, a las que el ser humano se expone principalmente a través de la comida. Numerosos estudios han revelado que muchos de estos compuestos pueden contribuir al desarrollo de problemas de salud graves, como la inmunosupresión, efectos genotóxicos, o cáncer.

De forma paralela a este aumento de contaminación química ambiental, destaca el rápido crecimiento económico y la implementación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en muchos países de este continente. Estos cambios han generado grandes cantidades de residuos electrónicos que no se han gestionado adecuadamente. Sin embargo, principalmente por razones económicas y logísticas, se han realizado muy pocos estudios de cómo afecta este aumento en la contaminación ambiental a los seres humanos.

En este estudio los investigadores se plantearon comprobar la hipótesis de que los niveles actuales de contaminación humana por dos clases principales de COPs se están viendo afectados por el grado de desarrollo socioeconómico de los países de África Central y Occidental.

Este grupo de investigación tuvo la excepcional oportunidad de participar en la evaluación de salud de los inmigrantes subsaharianos que durante más de una década estuvieron arribando a las costas del archipiélago canario. De esta manera, de forma indirecta, se ha tenido acceso a una muestra poblacional de una buena parte de la población general de 19 países africanos (la totalidad de los países que constituyen África Occidental y 4 países de África Central). Los investigadores son conscientes de que la población de estudio no es completamente representativa de la totalidad de la población general de estos países, ya que debido a la larga distancia y las dificultades que enfrentan estas personas al emigrar a un territorio europeo, los inmigrantes son en su mayoría varones jóvenes y sanos. Sin embargo, consideran que este sesgo no va en detrimento del estudio debido a que los resultados proporcionan una visión general de los factores determinantes de la contaminación química en el segmento más productivo de la población de los países de África Occidental y Central. Sobre esta muestra poblacional se realizaron las determinaciones de los niveles de contaminantes químicos y se cruzaron con diferentes variables antropométricas y socioeconómicas obtenidas de los participantes en el estudio mediante encuesta personal.

En general, los investigadores encontraron que los niveles de COPs en la población eran altos, si bien existían diferencias muy significativas entre los habitantes de los diferentes países. Así, los habitantes de los países de menor renta per cápita tenían niveles de PCBs significativamente más bajos que los de renta per cápita más alta, y una relación inversa con los plaguicidas organoclorados. Se encontró también una asociación significativa entre la aplicación de las TIC y la contaminación de PCB, siendo mucho más altos los niveles encontrados en los inmigrantes provenientes de los países con un alto volumen de importación de equipos electrónicos de segunda mano. Como se preveía, el desarrollo económico de África ha llevado aparejado la generación creciente de desechos electrónicos. Además se ha podido comprobar que, al amparo de este desarrollo económico, se ha desarrollado también un comercio ilegal de basura electrónica que es enviada a estos países desde los países desarrollados, a pesar de las prohibiciones internacionales. En la mayoría de las ocasiones estos residuos son depositados en descampados y son desmantelados manualmente y posteriormente incinerados a cielo abierto por operarios inexpertos para intentar recuperar materiales valiosos.

La principal conclusión de este trabajo es que la gestión inadecuada de estos residuos ha afectado directamente a los niveles de contaminantes orgánicos persistentes en los habitantes de estos países. El riesgo de que muchos de los COPs representan para la salud humana puede interactuar con el estado de salud frágil y pobreza crónica de una gran proporción de la población africana en el desarrollo de muchas enfermedades.

El trabajo citado está suscrito por los investigadores de la Unidad de Toxicología del Departamento de Ciencias Clínicas de la ULPGC, Octavio P. Luzardo, Luis D. Boada, Norberto Ruiz-Suárez, Luis Alberto Henríquez-Hernández, Pilar F. Valerón, Manuel Zumbado, y María Camacho; junto a Cristina Carranza y José Luis Pérez Arellano, miembros de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria y del Departamento de Ciencias Médicas y Quirúrgicas de la ULPGC.

Este es el primer estudio que reporta los niveles de contaminación por COPs en la población de gran parte del continente africano, que cubre 19 países de dos regiones distintas y se encontraron numerosas asociaciones que indican que el rápido desarrollo económico experimentado por muchos de estos países tiene una clara relación con los niveles de contaminación química de los habitantes. Esta situación puede ser un problema grave si los niveles de estos contaminantes siguen aumentando en este continente. Por otra parte, los investigadores recalcan que es bien sabido que estos contaminantes no respetan fronteras, por lo que el manejo inadecuado de los desechos electrónicos en estos países puede producir un aumento generalizado de la carga de estos contaminantes, en particular en áreas geográficas cercanas, como Canarias.

Por lo tanto, concluyen en el trabajo que se trata de un problema que afecta a la comunidad internacional que debería articular medidas, junto con los gobiernos de los países africanos, para el manejo adecuado de los residuos electrónicos, ya que es obvio que su inadecuada gestión está haciendo que aumenten rápidamente los niveles de contaminación química.

Este “mapa” de la contaminación química en la población del continente africano sólo ha sido posible por la oportunidad que ha brindado la oleada de inmigración irregular que desde este continente llegó a Canarias durante el periodo 1999-2011. Esto ha permitido a los investigadores tener acceso a una muestra poblacional representativa de una región geográfica tan extensa. Los investigadores consideran que este trabajo hubiera sido prácticamente imposible llevarlo a cabo de otra forma.

Esta investigación ha sido publicada en la revista internacional Science of the Total Environment, que es un referente entre las revistas de Ciencias Medioambientales. Es una de las revistas internacionales más prestigiosas de este campo, y ocupa la décima posición (de un total de 210 revistas) según el ranking del Journal of Citation Reports.