UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Un equipo de la UB aplica técnicas de anillamiento, modelización espacial y análisis de isótopos para estudiar esta rapaz típica de los humedales peninsulares

Combinar la información derivada del anillamiento —un método convencional para estudiar el desplazamiento de las aves— con técnicas más modernas, como la modelización espacial y el análisis de isótopos estables, es útil para comprender mejor los patrones de distribución y el origen de las aves en función del lugar y la época del año. Estas son algunas de las conclusiones principales de los artículos publicados en las revistas Journal of Ornithology y Diversity and Distributions por un grupo de investigadores que lideran el Dr. Santi Mañosa y la Dra. Laura Cardador, miembros del Departamento de Biología Animal y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la UB (IRBio), así como del Grupo de Investigación Biología y Ecología Evolutivas de los Tetrápodos. Aplicaciones a su Conservación.

Los trabajos científicos, donde también participan equipos del Instituto Catalán de Ornitología, de la Estación Biológica de Doñana y de la Agencia Canadiense de Evaluación Ambiental, se han centrado en el estudio del aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), un ave rapaz semicolonial que hace el nido en el suelo, sobre todo en cañaverales y zonas húmedas.

Un ave rapaz en peligro en la década de los 80

Tal como explica el profesor Santi Mañosa, «en la península ibérica, la población nidificante de este ave ha experimentado un espectacular incremento en las últimas tres décadas, hasta el punto de llegar a recuperarse de la situación crítica en la que había llegado a encontrarse a finales de la década de los 80, a causa sobre todo de los plaguicidas organoclorados, el drenaje de humedales y la cacería». Esta población se ve incrementada en invierno por la llegada de un importante contingente de ejemplares procedentes de Europa.

Los trabajos analizan los factores que condicionan la expansión de la población reproductora de aguilucho lagunero, el solapamiento de la distribución de las dos poblaciones (reproductora e invernante), la procedencia de las aves invernantes y los requerimientos de cada una de las fracciones poblacionales. Para dar respuesta a estas incógnitas, se ha usado una combinación de técnicas tradicionales —anillamiento— y más avanzadas —modelización espacial y análisis de isótopos estables—, que son clave para obtener la máxima información a partir de los escasos datos disponibles sobre unas aves no muy abundantes.

Una población limitada más allá de los factores ambientales

«Los resultados indican que la distribución actual de la población nidificante de aguilucho lagunero en la península ibérica en primavera no solo está condicionada por factores ambientales —explica la investigadora Laura Cardador—, sino también por factores que hacen que los individuos se agrupen cerca de otros grupos de la misma especie (atracción conespecífica). Estos factores retardan el proceso expansivo y explican, en parte, la ausencia de la especie en determinadas zonas húmedas aparentemente aptas para las aves».

En cambio, en invierno, la distribución está condicionada exclusivamente por factores climáticos y ambientales, puesto que los efectivos migradores, libres de cualquier vínculo, ocupan preferentemente las zonas de clima más favorable, independientemente de su localización, de forma que se sitúan sobre todo a lo largo del litoral mediterráneo y el sur peninsular, a menudo ocupando áreas donde la especie todavía no se reproduce. «Los datos de anillamiento y de isótopos estables han permitido confirmar que los pájaros presentes en invierno en estas áreas son, efectivamente, aves procedentes del centro y norte de Europa, y en menor medida ejemplares residentes, y que el origen geográfico de estos ejemplares varía en función del área de invernada», apuntan los autores.

Los resultados muestran cómo las poblaciones de aves presentes en invierno en la península ibérica están expuestas a condiciones ecológicas diferentes en función del lugar de origen. Este escenario abre nuevas vías para comprender por qué diferentes poblaciones —aparentemente parecidas en cuanto a las condiciones imperantes en los respectivos lugares de origen— presentan tendencias o situaciones de conservación distintas, a causa, simplemente, de su segregación en las áreas de invernada, tal y como ponen de manifiesto estos trabajos de investigación.

Asimismo, los nuevos trabajos muestran que el anillamiento de aves continúa siendo una herramienta eficaz de estudio para interpretar la información derivada de técnicas más avanzadas. En palabras de Santi Mañosa y Laura Cardador, «en conjunto, esta aproximación multidisciplinar nos permite obtener una visión más integrada de la ecología y de los problemas de conservación de las poblaciones de aves a escala continental».

Artículos:

Laura Cardador, Francesc Sardà Palomera, Martina Carrete, Santi Mañosa. «Incorporating spatial constraints in different periods of the annual cycle improves species distribution model performance for a highly mobile bird species». Diversity and Distributions, 20(5):515-528, mayo de 2014. Doi: 10.1111/ddi.12156

Laura Cardador, Joan Navarro, Manuela G. Forero, Keith A. Hobson, Santi Mañosa. «Breeding origin and spatial distribution of migrant and resident harriers in a Mediterranean wintering area: insights from isotopic analyses, ring recoveries and species distribution modelling». Journal of Ornithology, septiembre de 2014. Doi: 10.1007/s 10336-014-1122-0