UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Sally Chivers, profesora de la Universidad de Trent (Canadá), participó en un encuentro del

“Con frecuencia, el presenta un miedo generalizado al envejecimiento, como algo que implica necesariamente enfermedad, discapacidad o necesidad de algún tipo de cuidado, del que derivan problemas familiares o económicos”. Así se expresó Sally Chivers, profesora de Literatura inglesa y miembro ejecutivo fundador del Centro de Envejecimiento y Sociedad de la Universidad de Trent (Canadá), en el marco del workshop internacional ‘Taking the Pulse of Our Times: Media, Therapy and Emotions’, organizado por el Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra.

De acuerdo con la profesora Chivers, las películas suelen mostrar el envejecimiento “como algo que hay que evitar, rejuveneciendo la apariencia o con un ritmo de vida activo hasta límites poco realistas incluso para gente de menos edad”. En ese sentido, lamentó que no existan películas “que muestren la vida cotidiana de cualquier persona anciana”.

Las expectativas vitales de la juventud

Según añadió, esto se relaciona con el culto exacerbado a la juventud: “Esta se retrata como un conjunto de promesas sobre los pasos que uno va a dar en su vida: tener una infancia feliz, conocer a un gran amor, tener una carrera profesional de éxito… Las expectativas vitales desaparecen para los personajes ancianos”.

La profesora de la Universidad de Trent también quiso destacar que la industria cinematográfica no trata de igual modo a actrices y actores. “Por ejemplo, Jack Nicholson y Clint Eastwood representan más o menos los mismos papeles ahora que a lo largo del resto de su carrera, aunque con algún toque humorístico sobre su pérdida de facultades físicas. Las actrices desaparecen con frecuencia de la pantalla a medida que envejecen porque les resulta mucho más difícil encontrar papeles; cuando llegan a los 40, hacen de mujeres de más edad que la suya”.

El workshop internacional ‘Taking the Pulse of Our Times: Media, Therapy and Emotions’ se enmarcó en el proyecto de investigación del ICS ‘Cultura emocional e identidad’, que recibe financiación de Seguros Zurich, y contó con la participación de historiadores, psicólogos, sociólogos, académicos de la comunicación y del cine procedentes de EE. UU., Reino Unido, Canadá, Alemania y España.

Además de abordar temas con una fuerte carga emocional como la vejez, la discapacidad y la muerte, en el congreso se trataron cuestiones como la ira, la gestión de las emociones, la inteligencia emocional, las emociones ‘felices’ de relajación y autodisfrute.