UNIVERSIDAD DE DEUSTO

La muestra que se inaugurará el 13 de noviembre incluye, además de libros de la Biblioteca abundante material fotográfico y objetos personales

También se ha organizado una mesa redonda en la que intervendrán Rafael Aguirre, Javier Vitoria y Eduardo Escobés, una oración de recuerdo y la proyección de un documental

La Compañía de Jesús ha organizado un gran número de actos para conmemorar el XXV aniversario de los mártires de la Universidad Centroamericana (UCA) de San Salvador. Conferencias, coloquios, proyecciones, homenajes y eucaristías con las que se quiere recordar el testimonio de los mártires y reivindicar la actualidad de su legado

La Universidad de Deusto se ha sumado a este homenaje con una exposición bibliográfica bajo el título XXV Aniversario de los mártires de la UCA: su legado universitario, que tendrá lugar en la Biblioteca y en la que se expondrán libros, abundante material fotográfico y objetos personales de los mártires. Esta muestra se inaugurará el 13 de noviembre y permanecerá abierta hasta el 22 de noviembre.

La apertura de la exposición tendrá lugar tras la celebración de la mesa redonda: servicio a la verdad y a los pobres: mártires en la universidad que tendrá lugar el mismo día 13 de noviembre a las 19:00 horas, en la Sala Ellacuría de la Biblioteca. En este debate intervendrán, moderados por Jaime Oraá SJ,: Rafael Aguirre con el tema Recuerdo y Memoria, Javier Vitoria con el titulado Testigos y mártires y Joaquín Arriola, con Verdad, Reconciliación y Perdón.

Además de estas actividades, el centro académico desarrollará el 18 de noviembre, de 13:45 a 14:15 horas, en la Capilla Románica, una oración de recuerdo que lleva por lema: No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Los actos de homenaje en Deusto se completarán con la proyección, el 20 de noviembre, del documental titulado Ignacio Ellacuría, vida y compromiso, a las 15:00 horas, en la Sala Gárate.

XXV aniversario de los mártires

El 16 de noviembre se cumplen 25 años del asesinato de seis jesuitas —entre ellos un vizcaíno y un navarro—, una trabajadora de la universidad y su hija. Los jesuitas fueron Ignacio Ellacuría (Portugalete 1930), Juan Ramón Moreno (Vallatuerta, Navarra, 1933), Segundo Montes (Valladolid, 1933), Ignacio Martín-Baró (Valladolid, 1942), Amando López (Cubo de Bureba, Burgos, 1936), y Joaquín López (Chalchuapa, El Salvador, 1918); las dos mujeres asesinadas, Julia Elba y su hija Celina Ramos.

Ignacio Ellacuría, el más conocido de los mártires, filósofo y teólogo, fue rector de la universidad de los jesuitas en San Salvador desde 1979 hasta el momento de su muerte, a la edad de 59 años. Empeñado en buscar una solución negociada a la guerra civil, su compromiso y defensa de los débiles le hizo ser demasiado incómodo para el régimen militar que gobernaba El Salvador. El resto de jesuitas asesinados son también modelo de compromiso en ámbitos como la defensa de los derechos humanos, la atención a los refugiados, el acompañamiento de comunidades, o la educación entre los pobres.

Las víctimas de la UCA se convirtieron en símbolo de una multitud anónima de víctimas —80.000 en El Salvador durante los años 80—, y ejemplo de una forma de ser Iglesia, comprometida con la paz y la justicia. Tras el Concilio Vaticano II, bajo el liderazgo del Padre General Pedro Arrupe, la Compañía de Jesús actualizó su misión afirmando que existe un vínculo inseparable entre la fe y la promoción de la justicia. Esto llevó a los jesuitas de todo el mundo a ponerse del lado de las víctimas y a denunciar las estructuras injustas que las generan. Las muertes de la UCA confirmaron lo que la Congregación General 32 de la Compañía de Jesús había previsto lúcidamente: “No trabajaremos en la promoción de la justicia sin que paguemos un precio” (D. 4.46).