UNIVERSIDAD PONTIFICIA COMILLAS

· Ambos religiosos son modelos por su prestación al mundo universitario y por su contribución al conocimiento del funcionamiento de la Iglesia

· Coccopalmerio es un exponente que ha marcado una generación de canonistas, y el trabajo investigador de Sieben ha formado a generaciones de alumnos en la Facultad de Teología de Comillas

El Cardenal Francesco Coccopalmerio, actual Presidente del Pontificio Consejo para la interpretación de los Textos Legislativos, y Hermann-Josef Sieben, SJ, han sido investidos hoy doctores honoris causa por las facultades de Derecho Canónico y de Teología, respectivamente, de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE.

El Rector Julio L. Martínez, SJ, al referirse al Cardenal, ha destacado en su discurso la búsqueda de la verdad desde el campo del Derecho, ya que “hace décadas asumió la noble misión de la revisión y reforma que pidió el Concilio Vaticano II del Código de Derecho Canónico”.

Coccopalmerio lidera toda una generación de canonistas por su reconocida autoridad y su alta responsabilidad, y porque ha impulsado “el cambio de actitud y mentalidad canónicas para que la ley necesaria en la Iglesia sea para los fieles un auténtico servicio y una eficaz garantía en el ejercicio de sus derechos fundamentales”, según el Rector.

Por su parte, José Luis Sánchez Girón, Vicedecano de la Facultad de Derecho Canónico y padrino del doctorando, destacó “el enfoque pastoral y no falto de rigor científico” de las obras del Coccopalmerio, “un exponente que ha marcado una generación de canonistas”. Sánchez Girón destacó la cercanía del Cardenal a los pobres y desfavorecidos, y afirmó que “cuando estás con él parece que no estás con un Cardenal”.

Honoris-causa-Sieben-CoccopalmerioCon el doctorado honoris causa, Comillas ICAI-ICADE reconoce al profesor Hermann-Josef Sieben, SJ, haber dedicado su vida a la búsqueda de la verdad como puro servicio, sin pretender títulos ni reconocimientos. “Su vida ha estado consagrada al Señor en un trabajo abnegado donde los haya, que, aun sin pretenderlo, ha merecido el reconocimiento expreso no solo de sus discípulos y de sus pares, sino del mismo Papa Emérito Benedicto”, subrayó el Rector. Además, “su inmenso trabajo investigador ha guiado a nuestros profesores y a través de sus obras se han podido formar generaciones de alumnos en la Facultad de Teología. Entre sus servicios a Comillas, cabe destacarse la dirección de las dos excelentes tesis doctorales de los profesores Madrigal y Uríbarri, nuestros dos últimos decanos”, recordó el Rector.

Discursos de aceptación

En su discurso de aceptación, titulado “Amor al derecho, amor a la ley”, Monseñor Coccopalmerio se refirió a la “imposibilidad de entender la ley sin comprender antes el deber, y que no se puede entender este sin tener una comprensión del derecho”. “Derecho significa la exigencia de recibir ciertas prestaciones y debe ser considerado como una condición de la persona, ya que es una estructura y una realidad intrínseca de ella”.

El Cardenal señaló que “no existe el derecho, sino la persona titular del derecho” y que no se puede entender el deber sin entender el derecho. “Donde existe un derecho existe un deber, que debe ser considerado como una necesidad vital o como una condición de la persona, incluso como la persona misma”.

Por su parte, Hermann-Josef Sieben, SJ, tituló su intervención “¿Cómo definieron los Concilios su relación con el Papa y viceversa durante el primer milenio?”. En ella, hizo un repaso histórico en el que mencionó diferentes papas, como León I, Dámaso I y Bonifacio I, y recalcó que “las dos instituciones centrales de la Iglesia, el papado y los concilios, “no solo han mantenido relaciones de facto entre ellos, sino que han plasmado esta relación de forma explícita a través de textos de distinta naturaleza”. Entre ellos destacó los referentes al Concilio de Sárdica (año 342), que contiene “la primera manifestación, y la única durante mucho tiempo, de un concilio referente a la relación de un concilio con el Papa”.