UNIVERSITAT JAUME I

El catedrático de Prehistoria ha planteado la existencia de un nuevo horizonte artístico en el arco mediterráneo de la edad de bronce

El Área de Historia Antigua y Arqueología de la Universitat Jaume I ha iniciado hoy el I Congreso Internacional «De Artis Rupestris. protohistórico y histórico en la Península Ibérica» que tiene como objetivo contribuir a explicar el final de las manifestaciones rupestres de la Prehistoria y las pervivencias que el tuvo a partir de la Protohistoria y durante las diferentes etapas históricas en la Península Ibérica.

Al acto de inauguración han asistido Wenceslao Rambla, vicerrector de Cultura, Extensión Universitaria y Relaciones Institucionales; Juan José Ferrer, catedrático de Historia Antigua de la UJI; José Luis Jarque, diputado de Cultura de la Diputación de Castellón; Consuelo Matamoros, jefa de servicio de Patrimonio Cultura de la Dirección General de Cultura de la Generalitat Valenciana, y Rafael Benavent, presidente honorífico del Consejo Social de la UJI.

Mauro S. Hernández, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante, ha sido el encargado de ofrecer la ponencia inaugural, en la que ha afirmado que «el estudio del arte rupestre histórico es una tarea que tenemos en deuda». En la conferencia, el catedrático ha analizado las manifestaciones artísticas en el periodo de la prehistoria, es decir, hasta la edad de Bronce. En este sentido, ha explicado la complejidad a la hora de clasificar y datar el y ha señalado la necesidad de ser riguroso en la definición de cada uno de los horizontes artísticos.

En primer lugar, ha analizado ejemplos de pintura del arte levantino así como del arte esquemático que son cuestionables en su clasificación. Así, el catedrático ha afirmado que «estamos en el momento de poder empezar a plantearnos la existencia de un nuevo horizonte artístico pintado en los abrigos y cuevas del arco mediterráneo en el que la cronología es de la edad del bronce y que puede ser un arte nuevo o una perduración del anterior». Así mismo, ha instado a las nuevas generaciones de investigadores en este campo a dar igual importancia al arte pintado en los abrigos sea de la cronología que sea porque son bienes de interés cultural.

Por otra parte, ha abordado los grabados, concretamente, aquellos que se presentan en forma de cazoletas y canalillos. Al respecto ha apuntado que «en la edad del bronce hay unos motivos que son incuestionablemente prehistóricos, son claramente de ese momento y que además tienen un claro contenido y simbolismo relacionado con el agua».

Para concluir, Hernández ha afirmado que «no sabemos nada, pero tenemos argumentos para empezar a plantearnos nuevas cuestiones en el estudio del arte prehistórico. Hay que ser rupturista, no hay que tener vergüenza en criticar y rebatir porque sólo del debate sale la discusión y la ciencia».