Toni Ramos, coordinador de Universidades corporativas. Diez casos de éxito, publicado por .

Han pasado muchos años desde la aparición de la primera universidad corporativa, cuando McDonald’s lanza su centro educativo en 1961. Durante este tiempo se han publicado algunos libros que explican el fenómeno. Así, hemos sabido por qué se crean universidades, cuál es su propósito, la relación que se establece con la dirección de negocio de la empresa, etc. Este libro, además de rendir homenaje a empresas pioneras en nuestro país (el nacimiento de la primera universidad corporativa de España data del año 2000), servirá a los responsables de las organizaciones para conocer varios casos de éxito.

P. El subtítulo de esta obra es Diez casos de éxito. ¿Cómo debemos entender el término “éxito” en esta obra y en qué se basa?

R. Éxito de entrada es intentarlo y dar continuidad. La formación en la empresa no siempre se ha valorado como correspondía. La creación de la universidad corporativa supone conectar la formación con los objetivos de negocio, por lo que la percepción de valor se incrementa. Para empezar, se la hace partícipe de las decisiones estratégicas.

P. A su modo de ver, el término “universidad” para esta actividad formativa de las empresas ¿está utilizado con acierto?

R. Sin duda. El término “universidades corporativas” se acuña en EEUU, remontándonos a los años 60, y define una organización o donde las personas aprenden para desempeñar una profesión (ligada a la propia empresa). Evidentemente no emiten certificados oficiales, pero sí se preocupan por el desarrollo profesional y la preparación para el futuro laboral.

P. ¿El éxito de las universidades corporativas es el fracaso de las universidades tradicionales en una parte de la formación?

R. Su misión es diferente. Las universidades tradicionales no pueden dar respuesta a las necesidades de las diferentes empresas, la preparación que ofrecen es generalista, y así debe ser. En la empresa se enfocan más a necesidades concretas basadas en objetivos de negocio. Lo ideal es que colaboren por un interés común.

P. ¿Qué impide que las universidades tradicionales asuman estos nichos formativos?

R. Muchas variables. Para empezar, las empresas tienen que cambiar sus objetivos en relación al entorno cada vez más variable, sería impensable para la universidad tradicional atender a los cambios de necesidades en tiempo real. Además por las especificidades de cada empresa, llegaríamos a un nivel de segmentación de estudios insostenible.

P. ¿Podrían o deberían asumirlo?

R. Ni podrían ni deberían. La Universidad tradicional tiene que preparar para la vida profesional, tiene que preparar a las personas para desarrollar estrategias ante la incertidumbre y para ampliar las posibilidades laborales. Simplificándolo, por ejemplo, podemos preparar a un ingeniero para que sepa diseñar un motor diesel, pero no el de una marca determinada.

P. ¿Existe relación entre las universidades corporativas y las tradicionales?

R. Debe existir. La universidad corporativa piensa en planes de carrera para sus profesionales. Lo primero que tendría que hacer es saber qué parte de esa formación ya está a disposición en una universidad tradicional, diferenciándola de aquella específica que tendrá que desarrollar por sí misma porque responde a necesidades de negocio y le sirve para diferenciarse competitivamente.

P. ¿Cuántas universidades corporativas hay en España?

R. Habría que atender a la definición antes que a la nomenclatura. Hay muchas empresas con programas de formación relacionados con objetivos de negocio y estructura estable de profesionales. Pero si pensamos en las dimensiones y ambición las universidades de algunas de las empresas del Ibex, podemos contar sólo unas pocas. España es un país de PYMES, eso ya nos condiciona de alguna manera.

P. Ustedes van a hacer seguimiento anual del sector de las universidades corporativas. ¿En qué va a consistir este seguimiento y qué les anima a realizarlo?

R. Contestar sería avanzar una sorpresa que desvelaremos en los próximos días. Eso sí, apunte este nombre: Corporate U. Daremos que hablar sobre el tema. Oberta Publishing es una empresa de la UOC, una universidad que nace para dar respuesta a la sociedad, con una clara vocación de servicio a personas y organizaciones. Si queremos colaborar con universidades corporativas tenemos que conocer bien sus necesidades, y nuestra trayectoria nos legitima para hacerlo con garantías.

P. ¿Cómo se prevé la evolución del sector en los próximos años?

R. Como en cualquier momento de crisis económica, el sector está convulso en la actualidad. Con recursos escasos hay que priorizar muy bien, por eso veremos reducida la oferta formativa en amplitud, tanto en tipologías de programas como en número de proveedores de servicios formación. En cuanto a modalidades de aprendizaje, es evidente que por eficiencia el e-learning ganará cuota. Y en cuanto a tipos de contenidos el formato audiovisual ganará terreno, se acabaron los PDF y los “muñequitos” parlantes.

P. ¿A quién va dirigido este libro?

R. A todos los interesados en la formación en la empresa, a responsables de formación, a directores de recursos humanos, a consultores… Pero sobre todo, créanme, a directores generales: si realmente creemos que saldremos de la crisis con y formación, por favor, invirtamos en ello. No podemos perseguir objetivos de negocio sin preparar a nuestra gente.

El libro se presentó anoche en el espacio UNE de la Librería Científica del CSIC. Intervinieron: Lluís Pastor, director general de Oberta Publishing; Jordi Gutiérrez, director de UOC-Empresa; y Toni Ramos, coordinador de la obra.