UNIVERSIDAD DE LEÓN

El objetivo es recoger tapones de plástico para adquirir un vehículo adaptado para una niña de El Burgo Ranero que sufre parálisis cerebral.

Las Delegaciones de Alumnos de las facultades de Ciencias del Trabajo y de Derecho de la Universidad de León (ULE), así como el personal de administración y servicios que trabaja en las conserjerías de dichos centros, se han sumado a la campaña solidaria de recogida de tapones de plástico que se está llevando a cabo en colaboración con el Hospital San Juan de Dios, dentro de su programa denominado “Una sonrisa para Nerea”.

Nerea es una niña leonesa de 15 años que sufre parálisis cerebral, lo que hace que su vida sea más difícil que la de los demás. “No habla, no anda y apenas ve, -explican en la web del Hospital San Juan de Dios- pero a su manera es feliz. Le gusta escuchar música, comer chocolate y salir a la calle, para sentir el contacto del aire en su piel”.

La niña vive en El Burgo Ranero con sus padres, y periódicamente tiene que ir a Madrid para revisar su estado de salud y recibir los tratamientos médicos que le han prescrito. El problema es que los desplazamientos son muy complicados, porque es alta y necesita una silla de ruedas grande. Con el objetivo de conseguir un vehículo adaptado que facilite a sus padres llevar a Nerea con seguridad, desde el Hospital San Juan de Dios se ha puesto en marcha una campaña de recogida de tapones de plástico, en la que también colabora la compañía Plásticos Magonsa, de Palencia.

La mayoría de los tapones están compuestos por polietileno de alta densidad o polipropileno, productos que se reciclan con facilidad para otros usos, como la fabricación de partes de vehículos, mobiliario urbano u otros envases. Su reciclaje supone un ahorro de recursos naturales y consume menos energía y agua que la fabricación directa, por lo cual también produce menos contaminación. Además, las empresas de reciclaje los compran, a un precio aproximado de 200 euros por tonelada.

Las Delegaciones de Alumnos de las facultades de Ciencias del Trabajo y de Derecho de la ULE se han querido sumar a esta recogida porque desean “ampliar las funciones de representación y defensa de los intereses de los estudiantes con otras de índole social, para crear un verdadero compromiso con la sociedad”. Los estudiantes entienden que estas funciones “son también importantes dentro de la universidad, entendida como institución al servicio de la sociedad”. Quienes quieran colaborar, pueden guardar los tapones de plástico de los envases que utilicen, para después llevarlos a los contenedores que se han instalado junto a las conserjerías de los centros universitarios que colaboran, o bien al propio Hospital San Juan de Dios. “Con un solo gesto, -apuntan- estarás realizando dos buenas acciones: proteger el medioambiente y ayudar a una familia que lo necesita”.