UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Expertos de la Universidad de Navarra estudian un modelo de construcción más eficiente basado en la capacidad de adaptación a distintas temperaturas de los animales de sangre fría

“Rediseño de la integración de energía en edificios a partir de metabolismos animales” es el título del proyecto llevado a cabo por varios expertos de la Facultad de Ciencias y la Escuela de de la Universidad de Navarra. Su objetivo es descubrir si sería posible diseñar el comportamiento energético de edificios como “animales de sangre fría”, es decir, como organismos incapaces de regular su temperatura interna, adaptándose a las diferentes situaciones térmicas.

Tal y como explica , profesor del departamento de Construcción, Instalaciones y Estructuras de la Escuela de Arquitectura, “en general, los edificios tienden a mantener una temperatura constante a partir del consumo de energía interna, igual que el ser humano y que los que denominamos animales de sangre caliente. Sin embargo, queremos averiguar qué ocurriría si el comportamiento energético de un edificio fuera como el de los animales de sangre fría y que de ese modo, se adaptase y pudiese aprovechar al máximo las condiciones ambientales, conservando o eliminando eficientemente el calor dependiendo del clima exterior”.

Edificios altamente eficientes

Gracias a las respuestas a estas cuestiones, se podrían hallar estrategias con las que enfrentarse al diseño de edificios complejos como los de carácter industrial, hospitalario, edificios de usos múltiples y construcciones de más de 200 metros de altura, etc. de modo que se hiciera un uso de la herramienta de diseño que permitiese la ejecución de edificios altamente eficientes. “Como modelos más cercanos a la optimización energética que ofrece la naturaleza”, añadió.

En el trabajo participan además otros profesores de la Escuela de Arquitectura: José Antonio Sacristán, Marina Vidaurre, Cristina Sanz y Mariano González Presencio; así como Enrique Baquero y Rafael Miranda, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra.

El proyecto está financiado por la convocatoria Explora Ciencia del Ministerio de Economía y Competitividad bajo el lema “Atrévete a descubrir. Atrévete a equivocarte” que financia tan sólo la fase de exploración de las ideas de modo que se generen resultados rompedores.