UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

La autora sostiene que las causas son el desmesurado nivel de gasto de los partidos, la falta de transparencia y la ausencia de controles públicos

, catedrática de Derecho Penal de la Universidad Pública de Navarra, ha publicado el “La financiación ilegal de los partidos políticos: Un foco de corrupción”, editado por y en que se aborda la necesidad de una regulación penal específica que tipifique el delito de financiación ilegal, tal y como se está requiriendo desde diferentes foros jurídicos, políticos y mediáticos.

El libro aborda este problema desde diferentes perspectivas. En primer lugar, Inés Olaizola explica el modelo de financiación que rige en España y se compara con otros modelos de nuestro entorno. En opinión de la catedrática de Derecho Penal de la UPNA, las causas de la financiación ilegal de los partidos son, entre otras, el enorme, innecesario y desmesurado nivel de gasto de los partidos; el escaso número de afilados; la falta de transparencia; y la discrecionalidad y ausencia de controles en algunos ámbitos de la actividad administrativa, especialmente el ámbito de la contratación pública. En cambio, a diferencia de lo que se afirma en distintas propuestas, el modelo de financiación, pública o privada no es, según Olaizola, una causa que influya en una mayor o menor corrupción.

La segunda parte del libro se dedica a diferenciar entre la financiación irregular, la financiación ilegal y la financiación corrupta, abogando porque sólo esta última merezca una respuesta penal específica. La publicación dedica una tercera parte de la investigación a estudiar las posibilidades de la actual regulación penal para sancionar las actividades de financiación corrupta y concluye que, con la actual regulación penal, se producen lagunas de punición, por lo que sí es conveniente una regulación específica relacionada con la financiación corrupta de partidos.

Distinción entre comisiones y donaciones

Inés Olaizola realiza al final del libro una propuesta concreta sobre cómo cree que debería ser dicha regulación penal de este problema. En este sentido, distingue entre los supuestos en los que se ve involucrada la Administración Pública (ejemplo del alcalde que recibe una comisión ilegal a cambio de una adjudicación, y dicha comisión sirve para financiar el partido político al que el alcalde pertenece) de aquellos otros en los que las donaciones se ingresan directamente en el partido, sin que haya un quid pro quo concreto, pero que le sirven a la empresa que realiza la donación para generar buen clima, para ganarse el futuro favor del partido.

El libro concluye con una reflexión en la que Inés Olaizola sostiene que todas estas propuestas no servirán para solucionar el problema sin una voluntad política clara que apueste por la transparencia y por la tolerancia cero contra todo tipo de corrupción.