UNIVERSITAT JAUME I

El escritor y guionista Rodolf Sirera ha destacado que la cultura y la lengua necesitan una nueva basada en criterios de verdadera televisión pública

La Comisión Interuniversitaria en favor de una Radio-Televisión Pública Valenciana () y los departamentos de Ciencias de la Comunicación, Filología y Culturas Europeas, y Traducción y Comunicación de la Universitat Jaume I han celebrado la jornada «El valenciano como lengua propia en el futuro servicio público valenciano de Radio-Televisión». La inauguración ha sido a cargo del rector de la UJI, Vicent Climent; el comisionado del rector de la Universidad de Valencia, Miquel Francés, y el comisionado del rector de la Universidad Politécnica de Valencia, José Luis Díez.

Climent ha afirmado que «el menosprecio de una lengua se convierte en el menosprecio de una cultura y el debilitamiento de la identidad colectiva de su comunidad. De este modo se divide a una comunidad, se la desorienta y se la induce a adoptar una actitud de pasividad generalizada respecto de las cuestiones culturales e identitarias». En este sentido, el rector de la UJI ha hecho referencia al cierre radiotelevisión valenciana y el impedimento de la difusión por varios canales de los medios audiovisuales públicos catalanes añadiendo que «la desaparición absoluta de cualquier intento de espacio propio de comunicación para el valenciano supone un peligro para la sociedad, un peligro de perder la seña identitaria».

A continuación, el escritor y guionista Rodolf Sirera ha hecho un repaso de la realidad del mundo audiovisual valenciano tanto desde el punto de vista teatral como de la televisión y el cine. Sirera ha destacado como aspecto positivo de la RTVV la marcación de unos límites que han ayudado a la fijación de un estándar oral del valenciano que se utiliza ahora en las pantallas y escenarios. «Es un modelo discutible pero ha tenido una incidencia positiva en la normalización de la lengua sobre una sociedad que, en el momento de los inicios de RTVV, era mayoritariamente analfabeta en su lengua porque no había ido a la escuela en valenciano» ha señalado.

Como aspectos negativos, Sirera ha hecho referencia a la «terrible» manipulación informativa, al hecho de que la televisión pública tenía como objetivo competir con las privadas en «los aspectos más vulgares y denigrantes de la lucha por la audiencia» o la colocación de personajes populares que degradaban el medio, todo esto con una plantilla «sobredimensionada y mayoritariamente sumisa».

En este sentido ha afirmado que «hace falta que funcione una televisión valenciana porque lo necesita la cultura y la lengua pero no queremos que se vuelva a abrir RTVV, queremos que se vuelva a fundar con criterios de verdadera televisión pública. No queremos volver a la televisión que teníamos, queremos una nueva televisión libre y democrática».

Por otro lado, ha puesto de relieve la agravación progresiva que ha sufrido el teatro y la televisión en valenciano con la entrada del milenio y, especialmente, con la crisis económica. Así, ha explicado que «con el estallido de la crisis se ha dado la contradicción de que cuando el público, sobre todo el joven, ya ha recibido educación en su lengua y es un consumidor potencial de teatro en valenciano ya casi no se le ofrecen espectáculos en esta lengua. Y cuando la televisión, después de muchos años de negarse a hacer ficción en valenciano, se arriesga a hacerla y descubre que los resultados de audiencia empiezan a ser buenos entonces se cierra».

Finalmente, Sirera ha concluido que «la existencia de una televisión pública en nuestra lengua que informe, forme, interese al espectador y, al mismo tiempo, divierta es absolutamente necesaria para que el teatro en valenciano recupere el terreno perdido y para que el cine valenciano y la ficción valenciana vuelva a funcionar, madure y mejore».

En el acto de clausura, Javier Marzal, director del departamento de Comunicación de la UJI y miembro de la CIRTPV, ha reafirmado que la restitución del servicio público de radiotelevisión es «vital en nuestro territorio» y que la nueva RTVV tiene que «volver a fundarse sobre unas bases muy diferentes de las de la RTVV que conocimos durante 24 años».

Así mismo ha recordado que la presencia del valenciano a los medios de comunicación es prácticamente nula hoy en día y que los espectadores tienen ya una oferta de televisión, radio e Internet muy amplia en castellano, por lo que «no es nada descabellado exigir que la nueva radio televisión pública valenciana tenga el valenciano como lengua propia».

Para finalizar, ha apuntado que «no puede haber una economía del conocimiento si no existen medios de comunicación públicos que generen riqueza, contribuyendo al impulso de las industrias culturales, lo que fortalece el sector audiovisual y el espacio comunicativo». Además, ha señalado que son un instrumento fundamental para la normalización lingüística y hacen posible la modernización del país.