UNIVERSIDAD DE LA RIOJA

El La Educación en el Valle del Ebro: Estudios históricos y filológicos es el nuevo título de la colección Universidad de La Rioja-IER. Está editado por las profesoras Aurora Martínez Ezquerro e Isabel Martínez Navas, y cuenta con sendos prólogos del consejero de Educación, Abel Bayo, y del , .

La Educación en el Valle del Ebro: Estudios históricos y filológicos se presentará el martes 11 de marzo, a las 19.30 horas, en el Centro Cultural Fundación Caja Rioja-Bankia, ubicado en Gran Vía nº 2 de Logroño.

La obra, de 333 páginas, hace el número 9 de la colección UR-IER y ofrece 19 ensayos firmados por 26 autores diferentes desde perspectivas –como el Derecho, la Filología y la Historia- y que abordan la historia de la educación en el marco del viejo Distrito Universitario de Zaragoza, previo a la creación de la Universidad de La Rioja.

Hacia la mitad del siglo XIX se configuraron en España una decena de distritos universitarios a los que correspondieron tutelar la Enseñanza Secundaria y Superior en su territorio. A la Universidad de Zaragoza le correspondió, como centro de educación superior al frente de un amplio distrito, la tutela académica del territorio correspondiente a las provincias aragonesas y a las limítrofes de Logroño, Pamplona y Soria.

El libro La Educación en el Valle del Ebro: Estudios históricos y filológicos está dividido en cuatro apartados –‘Panorama general’, ‘Instituciones educativas’, ‘Maestros y tratados’ y ‘Enseñanzas y estudiantes’- en los que se abordan cuestiones como la organización de los centros educativos o de las enseñanzas, las sucesivas reformas educativas, los tratados o manuales destinados a la enseñanza o a la biografía de personajes relevantes.

La primera parte, ‘Panorama general’, comienza con el capítulo Una perspectiva del Distrito Universitario de Zaragoza en 1845, de José María Lahoz Finestres, que parte de la progresiva reducción del número de universidades a lo largo del s. XIX en Europa (de 143 a 83) y España, aborda el cierre de la Universidad de Huesca (1845) y la creación del Distrito Universitario zaragozano. Juan Francisco Baltar Rodríguez ofrece en El cuadro de centros y enseñanzas en el Distrito Universitario de Zaragoza en el curso 1908-1909 el detalle de los diferentes centros radicados en el mismo –incluidas las escuelas de artes industriales de Logroño- las enseñanzas y los profesores que las impartían. Finalmente, Francisco Rosa Jordi, desgrana en Orígenes de la Enseñanza Secundaria en La Rioja: el Instituto Sagasta de Logroño la creación de este centro y pormenorizando la vida académica del centro: profesores, órganos de gobierno, enseñanzas impartidas y la presencia del instituto en la ciudad de Logroño.

La segunda parte, ‘Instituciones educativas’ comienza El Centro de Estudios Clásicos en la Universidad de Zaragoza (1939-1941), de José Antonio Beltrán Cebollada, sobre este singular y efímero centro. En el capítulo Las enseñanzas profesionales en Logroño durante el Gobierno de Primo de Rivera, Isabel Martínez Navas presta atención al entramado institucional necesario para la puesta en marcha de los estudios profesionales en la capital riojana a la luz de las reformas impulsadas por la Dictadura. En Acerca de los orígenes de la Formación Profesional en La Rioja: la creación de la Escuela del Trabajo de Haro, la misma autora aborda los primeros pasos de la FP en la provincia de Logroño. En La enseñanza a finales del XIX desde la óptica privada: el Colegio de San Felipe de Zaragoza, M.ª Ángeles Álvarez Añaños se fija en la historia de dicho centro. Inmaculada Cerrillo Rubio analiza con detenimiento, en Los inicios de la arquitectura escolar en Logroño: el Instituto de Segunda Enseñanza y la Escuela de Artes y Oficios, dos de los mejores ejemplos de arquitectura escolar logroñesa. Fernando Blanco Martín cierra el capítulo con Reivindicando la labor cultural de los primeros Institutos Provinciales de Segunda Enseñanza, donde hace un repaso al inicio del Instituto Provincial de Logroño y su conexión con la Biblioteca, el Museo o el Servicio Territorial Meteorológico.

En el tercer bloque, ‘Maestros y tratados’, Aurora Martínez Ezquerro matiza en Tratados de Preceptiva Literaria. Hipólito Casas y Gómez de Andino los conceptos de retórica y poética en los manuales de la época, las conexiones y simbiosis entre ambas ciencias hasta su unión con la literatura y, finalmente, el enfoque docente del riojano Hipólito Casas y Gómez de Andino, autor de Retórica y Poética o Literatura Preceptiva. Jorge Fernández López, en su artículo esboza la figura de Antonio Jiménez Caridad, primer director del Instituto Provincial de Logroño y traductor de Horacio.

Guillermo Vicente y Guerrero desgrana la obra de juventud de Javier de Quinto, quien abrazó la bandera de un liberalismo avanzado a pesar de las connotaciones conservadoras de su obra, a las que se aproximó por sus acciones contrarrevolucionarias al frente del gobierno. Fermín Ezpeleta firma José Manuel Blecua Teijeiro como modelo didáctico en Lengua y Literatura de Secundaria, un «maestro total» de quien en 2013 se cumplió su primer centenario. Carmen Losa Contreras recupera la figura señera de Manuel Lasala y Llanas, un conocido jurista, político y periodista, representante del catolicismo regeneracionista.

Finalmente, el apartado dedicado a las ‘Enseñanzas y estudiantes’ comienza con el capítulo La enseñanza de la agricultura en La Rioja: origen y situación actual, de Miguel Zapater Cornejo, se detiene en la figura de Martínez Alesón, en la Estación de Viticultura y Enología de Haro y la de Fruticultura de Logroño. En Apuntes sobre algunos aspectos normativos de la llamada educación política durante la Guerra Civil española (1936-1939), Juan Andrés Múñoz Arnau aborda la rapidez con que las zonas ocupadas por el bando sublevado desarrollaron normas e instituciones encargadas de llevar a cabo el programa de propaganda y afirmación de s valores radicalmente contrapuestos a los del Gobierno de la Segunda República. Wendy García Castañeda, Beatriz Izquierdo Real, Laura Llorente Preso, Laura Romero de Pablo y Juan Francisco Baltar Rodríguez, abordan la reforma del plan de estudios de 1883 y su aplicación en la Facultad de Derecho de Zaragoza. Teresa Irure Rocher, Pauline la Greca, María Luzmila Ondo Bise y Juan Francisco Baltar Rodríguez exponen las revueltas estudiantiles de comienzos del s.XX, en concreto las de 1905 en Zaragoza a raíz de las reformas impulsadas por el doctor Moliner. Finalmente, Joaquín Aróstegui Bracht, Enrique González Vega, Nicolás Marín Iranzo y Juan Francisco Baltar Rodríguez firman un interesante y curioso relato de lo acaecido el 4 de marzo del año 1895 en una clase de Derecho Penal impartida por el profesor Canales en la que varios alumnos fueron responsables de perturbar el orden normal, acto que se repitió dos días más tarde. Estos hechos, que no eran aislados, dieron lugar a la apertura de un expediente sancionador que permite conocer otros interesantes aspectos de la vida de la Facultad de Derecho a finales del siglo XIX.