UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– En los estudiantes que terminan ESO la cifra es de 62,8%, según la última obra del Dr. Teodoro Durá, profesor de la Universidad de Navarra

El 71,6% de los universitarios y el 62,8% de los alumnos navarros que terminan Educación Secundaria Obligatoria apenas siguen las pautas de la . Así lo destaca la última obra del Dr. Teodoro Durá Travé, profesor de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra. Según el autor, esto significa que una proporción importante de adolescentes y universitarios se encuentran en riesgo de padecer alguna carencia o desequilibrio nutricional.

Tal y como se desprende del trabajo, los jóvenes de la Comunidad foral consumen carne casi a diario y de forma recurrente; mientras que el consumo de alimentos de origen vegetal, como verduras y hortalizas, legumbres y frutas es “francamente menor y, casi testimonial el consumo de pescado; siendo el de lácteos y cereales relativamente limitado”. Además, la ingesta de dulces, bollería y repostería es “discretamente elevada”.

La consecuencia de esto es un “claro desequilibrio” y “un exceso de las grasas saturadas y del aporte dietético de colesterol que supera las recomendaciones establecidas”. De este modo, no hay equilibrio entre el aporte proteico de origen animal y el vegetal, “hasta tal punto que la ingesta de proteínas animales representa dos tercios del aporte proteico total”. Además, se ha observado una deficiente cobertura de minerales como calcio y yodo y de vitaminas como A, D y E.

y en los jóvenes de Navarra

En cuanto a la prevalencia del sobrepeso y obesidad en los jóvenes navarros es similar a la del resto de regiones españolas, países del entorno mediterráneo y occidentales. “Se caracteriza porque empieza en edades muy tempranas, se agrava coincidiendo con la escolarización y en la adolescencia se produce un desproporcionado incremento ponderal, especialmente en los varones. Y como se sabe, los adolescentes con exceso ponderal lo mantendrán en la edad adulta con el riesgo añadido de una mayor morbimortalidad (riesgo de enfermedades)”, puntualiza.

Antes esta situación, el doctor Durá subraya la necesidad de diseñar programas de educación nutricional. “Habría que coordinar recursos humanos y materiales para mantener nuestros hábitos dietéticos tradicionales y hacerlos compatibles con los nuevos estilos de vida. E incluso plantearse la posibilidad de que se incluyeran materias de dietética y nutrición en los currículum universitarios”.

“Focus on Nutritition in Child-Juvenile Population in a Mediterranean Area” está basado en el trabajo del autor durante los últimos 10 años. En él se han recogido encuestas nutricionales de más de 4.800 sujetos en edad pediátrica y más de 1.800 estudiantes universitarios con la colaboración de alumnos de los Grados en Medicina, Nutrición, Farmacia y Enfermería de la Universidad de Navarra y médicos residentes del Complejo Hospitalario de Navarra y la Clínica Universidad de Navarra que participaron en el análisis de datos.