UNIVERSIDAD DE ALICANTE

La muerte, especialmente de civiles, es la terrible consecuencia de las guerras, que en los conflictos modernos se ensaña con las mujeres y los niños. El está alcanzando con sus actuaciones cotas de horror jamás conocidas, y, sin embargo, no debe provocar que no trascienda a la opinión pública o que se minusvalore la importancia de otro grave crimen contra la Humanidad: la destrucción de la memoria por medio de la devastación de yacimientos arqueológicos (recientemente los asirios de Nimrud y Dur Sharrukin) esenciales para conocer la historia de nuestra civilización. No hay excusa, religiosa o política, ideológica o práctica, ninguna, que pueda justificar tamaña barbarie gratuita.

La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, que tiene entre sus competencias el estudio y defensa del patrimonio histórico, deplora estas destrucciones y se adhiere a la opinión expresada por la directora de la UNESCO de que se tratan de crímenes de guerra, para cuya declaración ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y del Tribunal Penal Internacional.