UNIVERSITAT DE VALENCIA

Científicos del Departamento de Fisioterapia de la Universitat de València pretenden demostrar que la práctica de ejercicio físico a través de juegos interactivos como los puede mejorar la condición física de los pacientes con y, por tanto, incrementar la calidad de vida de este grupo de enfermos. Este proyecto de investigación ha recibido el Premio Europeos en Investigación en ASPIRE, otorgado por la compañía biomédica Pfizer en la convocatoria 2015.

La investigación premiada con 51.500 euros, que realizará la monitorización de los afectados a través del sensor de Microsoft, está liderada por el profesor de la Universitat de València Felipe Querol y ha sido diseñada en colaboración con la Unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital Universitario y Politécnico La Fe.

“El ejercicio físico se ha mostrado fundamental para estos pacientes y se considera uno de los pilares básicos en el tratamiento integral de la hemofilia para el bienestar físico, psíquico y social de los pacientes”, señala Felipe Querol, profesor del Departamento de Fisioterapia de la Universitat de València y médico adjunto de la Unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital La Fe de Valencia.

Para realizar ejercicio se precisa movilidad completa y estos pacientes no la tienen. Por ello, en opinión de Querol, “nuestro trabajo consiste en observar y cuantificar esa limitación y adaptar el ejercicio físico a sus requerimientos. Se controlará y monitorizará un programa de actividad física ajustándola a los pacientes con hemofilia. Pretendemos optimizar la condición física del paciente y disminuir el riesgo de hemorragia”. “En hemofilia, una acción tan sencilla como quitarse las zapatillas de deporte sin desabrochar los cordones puede provocar, en los casos más graves, una hemorragia articular en el tobillo”, apunta el investigador principal del proyecto premiado por Pfizer.

MONITORIZACIÓN CON KINECT

En concreto, este trabajo se basa en la monitorización y control de programas de actividad física para la profilaxis y tratamiento del daño músculo esquelético en los pacientes con hemofilia a través del sensor Kinect. El paciente podrá realizar la rutina de ejercicios desde casa y esa actividad se irá ajustando a medida que va mejorando. Como destaca el doctor Querol, “el programa mostrará un impacto positivo a la hora de entrenar actitudes, fuerza y movilidad a través del juego y de forma segura”.

Por su parte, el doctor Santiago Bonanad, jefe de la Unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital La Fe de Valencia, destaca también la importancia de la profilaxis (tratamiento preventivo) en este área: “Aunque parezca que hoy se asume de forma natural el uso de pautas de profilaxis en pacientes hemofílicos, no siempre ha sido así y sólo hasta muy recientemente se han generalizado”, explica Bonanad. “La práctica de ejercicio es fundamental para nuestros pacientes y el uso de profilaxis con factores de coagulación debe ser valorado por profesionales cualificados, adaptando las pautas a la situación física y los requerimientos de cada caso”, añade.

PREMIOS ASPIRE 2015

Este proyecto de la Universitat de València ha sido galardonado con el Premio de Investigación en Hemofilia ASPIRE 2015, otorgado por la compañía biomédica Pfizer. Se trata de un galardón que forma parte de un programa competitivo de becas para investigadores europeos, cuyo objetivo es fomentar la investigación básica y clínica para así promover el avance del conocimiento médico en el diagnóstico y tratamiento de la hemofilia A y B. Las becas son adjudicadas por un comité científico externo, compuesto por profesores de medicina de reconocido prestigio, y está impulsado y financiado por la compañía biomédica Pfizer.

Desde su origen en 2011, esta es la tercera vez que un proyecto presentado por investigadores españoles es reconocido con estos premios. El doctor Querol subraya que el problema de la investigación en cualquier enfermedad poco frecuente, como es la hemofilia, es “el escaso número de pacientes. Este hecho limita los estudios y facilita que países más grandes o con mayor tradición de investigación universidad-empresa destaquen en los proyectos. Pero España, al menos en hemofilia, tiene una representación mundial en trabajos internacionales de alto impacto”.

En este sentido, el doctor Bonanad agrega la importancia de la colaboración entre la Universitat de Valencia y la Unidad de Hemofilia del Hospital La Fe “que se originó hace años y ha proporcionado muchas experiencias satisfactorias. Una prueba de ellas es este proyecto que ha surgido del continuo proceso de innovación y que es pionero a nivel internacional”.

UNA ENFERMEDAD CONGÉNITA Y CRÓNICA

La hemofilia afecta en torno a 400.000 personas en todo el mundo, de las cuales apenas el 25% recibe tratamiento adecuado. Pfizer continúa apostando por la investigación y los avances científicos en esta enfermedad que afecta a cerca de 3.000 personas en España, diagnosticados con hemofilia A o B, y a más de 1.500 con otros trastornos de coagulación.

La hemofilia es una enfermedad congénita y crónica que impide la buena coagulación de la sangre y que puede producir hemorragias tanto internas como externas. De hecho, estos pacientes sufren hemorragias en las articulaciones frecuentemente, lo que puede provocar daños en el sistema musculo esquelético e incluso llevar al paciente a una inmovilización total. Por ello, es necesario ofrecer un tratamiento adecuado a cada persona para evitar que se produzcan episodios hemorrágicos frecuentes que llevan a secuelas principalmente de carácter músculo-esquelético, y que también disminuyen la calidad de vida de quienes las padecen.